Abierto el Bicentenario del nacimiento del padre Usera

Fundador de la Congregación de Hermanas del Amor de Dios

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ZAMORA, miércoles, 30 septiembre 2009 (ZENIT.org).- El pasado 15 de septiembre se celebró la Eucaristía de apertura del Bicentenario del nacimiento del padre Jerónimo Usera, fundador de la Congregación de Hermanas del Amor de Dios.

La Eucaristía, presidida por el obispo de Zamora, monseñor Gregorio Martínez Sacristán, tuvo lugar en la iglesia de la Casa Fundacional, en la ciudad de Toro, Zamora, España, y concelebraron 24 sacerdotes de la Diócesis de Zamora, informa a ZENIT esta congregación.

En esta celebración participaron hermanas y seglares de todas las comunidades y obras “Amor de Dios” de España y Portugal, así como algunas hermanas misioneras en África y América que se encuentran en España en visita a sus familias.

Además de los invitados más allegados a la familia congregacional por misión, amistad y cercanía, se contó en la celebración con la presencia de autoridades civiles autonómicas, provinciales y municipales.

“Fue una fiesta sencilla pero cálida –informa la congregación--, dando inicio a las diversas actividades que tendrán lugar en toda la geografía ‘Amor de Dios’ en los 19 países por donde la Congregación está hoy extendida, profundizando en la vida y obra del padre Usera como hombre abierto a Dios y a las necesidades de los hermanos, dando juntos gracias al Señor por el don que él fue y es para la Iglesia y aprendiendo de él a comprometernos con fidelidad a favor de los hermanos más necesitados”.

La Congregación ha optado por tener la apertura oficial de este Bicentenario en Toro, como memoria agradecida a la diócesis de Zamora y al pueblo de Toro por todo el apoyo que el padre Usera recibió ahí para llevar adelante la obra que en la Iglesia hoy da continuidad al carisma fundacional que él recibió del Espíritu Santo: la Congregación de las Hermanas del Amor de Dios.

El lema de toda la celebración del Bicentenario, “Nació para hacer el Bien”, sintetiza el lema de vida del fundador: “Decir siempre la Verdad y hacer siempre el Bien”, conscientes, afirma la congregación, de que “la Verdad y la Caridad están tan entrañablemente unidas que podemos decir que no existe una sin la otra: Jesús que dijo; Yo soy la Verdad; y de él dijo Pedro: pasó haciendo el Bien”.

El mismo día 15 y a lo largo de los meses de septiembre y octubre, la apertura de las celebraciones del Bicentenario se sucederán en las distintas realidades de la congregación.

“Es un momento de unidad espiritual en torno al padre Usera en el que rogamos a Dios que el año de celebración sea tiempo de gracia, de gozo, de compromiso y oportunidad bien aprovechada para avanzar por caminos de santidad; también, si Dios así lo quiere, que durante ella el padre Usera sea más conocido y acogido como modelo de vida cristiana, hombre de profunda experiencia del amor de Dios en su vida que sabía traducir en gestos concretos con los demás”, afirma la congregación.

Jerónimo Mariano Usera y Alarcón, nace en Madrid el 15 de septiembre de 1810, en una familia de hondas raíces cristianas. Estos cimientos familiares, unidos a su bondad natural y talento, hicieron de Jerónimo Usera un hombre de rica personalidad y sólidas virtudes, un espíritu inquieto y amante del saber, con sentido de servicio y amor a Dios, a la vez que arriesgado y generoso para ayudar a los necesitados.

Convencido de que Dios le ha elegido, se abre al amor de Dios en el silencio y la oración del Cister, a la temprana edad de catorce años. La situación política le obliga, en 1835, a cambiar la paz y armonía del claustro por la contemplación en medio de la acción solidaria y liberadora de la sociedad de su tiempo.

El rumbo de su vida está decidido. Jerónimo sabe leer el querer de Dios en los acontecimientos históricos y, movido por la fuerza interior de su experiencia cisterciense, inicia nuevos caminos de evangelización y promoción humana, en tres continentes: Europa, África y América.

El padre Usera, después de la exclaustración pasa por muchas vicisitudes y se ocupa en diferentes trabajos: párroco rural, profesor universitario en la Universidad Central, primer misionero católico en Guinea española, párroco de Uceda, canónigo en Santiago de Cuba, deán de Puerto Rico y de La Habana.

Su personalidad profundamente religiosa y comprometida con la dignificación de la persona se revela sobre todo en la acción pastoral y pedagógico-social que desarrolló en cada uno de los lugares donde ejerció su ministerio sacerdotal.

Tuvo el gran carisma personal de acertar a movilizar y organizar grupos a favor de su gran objetivo: promover la vida cristiana de la sociedad y abrir a los pueblos un camino de desarrollo y felicidad.

Se destacan tres grupos de personas como los predilectos en su acción: los niños, la mujer y los negros: esclavos y campesinos.

La celebración de la clausura del Bicentenario tendrá lugar en Madrid, en la iglesia de San Sebastián, donde el fundador fue bautizado (16 de septiembre de 1810).

Para más información: www.amordedios.net