Acogida y verdad: palabras clave, según el Papa, para vivir la confesión

La Santa Sede publica un libro con intervenciones del Papa sobre el tema

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CIUDAD DEL VATICANO, 13 junio (ZENIT.org).- Un «vademécum» para confesores y penitentes: así podría titularse el libro que ha presentado esta mañana a la prensa internacional la Penitenciaría Apostólica, en el que se recogen las enseñanzas de Juan Pablo II sobre la confesión afrontadas en los discursos que ha pronunciado el pontífice a este tribunal supremo de la Iglesia para cuestiones de conciencia.



El texto recoge doce intervenciones del Papa sobre el sacramento de la penitencia ofrecidas al dirigirse a partir de 1981 a la Penitenciaría Apostólica, a los confesores de las basílicas patriarcales de Roma y a los sacerdotes que participan todos los años en un curso que ofrece la misma Penitenciaría, institución de la Santa Sede a la que se dirigen obispos, sacerdotes y fieles para consultar cuestiones prácticas de conciencia, muchas veces ligadas al sacramento de la confesión, como, por ejemplo, la absolución de los pecados reservados. Los recursos a la Penitenciaría pueden ser presentados por todos los fieles, y dado que la materia es muy delicada, puede hacerse en todo momento y en cualquier idioma, tanto personal como anónimamente, y siempre de manera gratuita.

El libro se publica con motivo del Jubileo, pues el Santo Padre presenta la reconciliación que se deriva de este sacramento como uno de los frutos más importantes del año santo. De hecho, la relación entre el Jubileo y la Penitenciaría Apostólica es histórica e institucional. Las dos instituciones nacieron y se desarrollaron a través de los siglos para responder a las necesidades de los peregrinos de Roma y particularmente a sus cuestiones de conciencia (lo que en términos técnicos se llama el «foro interno»).

Los doce documentos tienen como primer objetivo salvaguardar y vivir plenamente la práctica del sacramento de la reconciliación. La variedad de los argumentos tratados ofrece al pontífice la posibilidad de tratar asuntos doctrinales fundamentales y ofrecer orientaciones iluminadoras para los que están en los dos lados del confesionario: penitentes y sacerdotes.

Estas intervenciones del Papa se pueden resumir en dos palabras: acogida y verdad. Acogida del penitente por parte de Dios, de Cristo, de la Iglesia y del confesor. Acogida que también implica el respeto total del penitente. El confesor no puede proceder arbitrariamente al conceder o negar la confesión, pero debe aplicar las normas de la Iglesia.

El respeto de la verdad es la otra columna sobre la que se apoya la reflexión del Santo Padre. Todo el misterio de la reconciliación se funda en la verdad y la sinceridad: verdad del penitente consigo mismo, en la sinceridad e integridad de la confesión de sus pecados; en el arrepentimiento y en el compromiso de enmienda, a pesar de la conciencia de la propia fragilidad humana.