Acuerdo ecuménico para la impresión y difusión de las Sagradas Escrituras

Entre la Federación Bíblica Católica y la luterana Sociedades Bíblicas Unidas

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DAR-ES-SALAAM, martes, 1 julio 2008 (ZENIT.org).- La Federación Bíblica Católica (CBF) y la asociación Sociedades Bíblicas Unidas (UBS), han alcanzado un acuerdo conjunto de colaboración para las traducciones, la distribución y el estudio de los textos sagrados.

El acuerdo se hizo público durante la Asamblea Plenaria de la Federación que se celebra hasta mañana en Dar-es-Salaam (Tanzania), dedicada a la “Palabra de Dios, fuente de reconciliación, justicia y paz”, mediante una declaración conjunta sobre la ya intensa colaboración entre los dos organismos, según informaba el diario vaticano “L’Osservatore Romano” del 28 de junio.

Sobre estos objetivos principales de las dos sociedades bíblicas, el diario vaticano ha interrogado al reverendo Miller Milloy, secretario general de las UBS, y al obispo de Terni-Narni-Amelia, Vincenzo Paglia y a Alexander Schweitzer, presidente y secretario general de la CBF respectivamente.

Monseñor Paglia explica las razones de la declaración conjunta. “Satisface –afirma- la urgencia de dar a conocer la Biblia y de difundirla ampliamente. La colaboración entre la CBF y las UBS, que ya tiene una larga historia, hoy recibe nuevo impulso. En el contexto de la globalización hay que superar las divisiones entre cristianos”.

“En el campo ecuménico encontramos en la Biblia la mayor parte de los elementos de nuestra herencia común. A pesar de que la CBS y las UBS tengan diversas constituciones, podemos y debemos estar unidos en el esfuerzo de cooperar en las áreas de la traducción, la distribución y el estudio, que son los requisitos previos de encuentro fecundo con las Sagradas Escrituras”, añadió.

Por su parte, el reverendo Milloy explica el significado que tiene para él el texto aprobado: “Reafirma la colaboración existente entre la CBF y las UBS. Esta última es un organismo internacional que trata de servir a todas las Iglesias y tiene una larga tradición de servicio a la Iglesia Católica”.

“Ciertamente, desde la clausura del Concilio Vaticano II, en 1968, hemos concordado orientaciones sobre las traducciones interconfesionales antes de que se creara la CBF en 1969. Sin embargo, a partir de su creación, hemos aumentado cada vez más la colaboración entre UBS y CBF. Este nuevo documento pretende subrayar tal colaboración y afirmar públicamente nuestro compromiso en extenderla”, explicó Milloy.

“Este año –añade el reverendo Milloy- es muy importante para la Iglesia Católica y la Iglesia en todo el mundo. El Papa Benedicto XVI ha anunciado el Año Paulino y la Iglesia Católica ha pedido a las UBS que contribuyan a la promoción de este Año tan especial y pongan de manifiesto cuánto pueden aprender las personas de la Palabra de Dios, de san Pablo y de sus escritos. Las UBS hemos recibido el gran honor de ser invitados a participar en la duodécima asamblea del Sínodo de los Obispos en Roma como delegados fraternos. Consideramos que es un signo importante de colaboración recíproca y de respeto entre la Iglesia Católica y las UBS”.

Alexander Schweitzer subraya otro aspecto todavía más importante el campo práctico de la obra común. Con la ampliación y el ulterior desarrollo de las tareas de las UBS que ahora se empeñan en producir material y comentarios pastorales bíblicos, se da una cierta superposición a las actividades principales de las instituciones miembro de la CBF.

“En la práctica –afirma Schweitzer- este documento invita a ambas partes a una colaboración más concreta e invita a nuestras instituciones miembro a implicar activamente a las UBS en la obra de publicación en el campo pastoral bíblico y ofrece a las UBS un interlocutor católico que puede contribuir a garantizar la calidad católica de los productos pastorales bíblicos”.

El reverendo Milloy explica algunos avances para los usuarios católicos. Entre los principios de colaboración, se incluye que las sociedades bíblicas ahora publican el orden canónico de los libros según la Iglesia Católica. “Algunas de estas ediciones católicas –explica- contienen notas introductorias a los libros de la Biblia. Para garantizar que tales notas reflejen verdaderamente el pensamiento católico, consultaremos a la CBF”.

Monseñor Paglia informa por su parte que el documento será firmado antes del inicio del próximo sínodo de los obispos. “Como fruto de nuestro encuentro en Tanzania –comenta--, me parece que es uno de los pequeños pasos concretos en el camino ecuménico que el Papa Benedicto XVI ha definido de vital importancia en el inicio de su pontificado. Ninguno de nosotros desea minimizar las diferencias entre las confesiones cristianas pero estamos ciertamente invitados por el Pontífice a proseguir el camino ecuménico como estilo de vida”.

El reverendo Milloy, invitado al próximo Sínodo de los Obispos sobre el tema “La Biblia en la vida y en la misión de la Iglesia”, explica su papel en el mismo: “Puedo afirmar que la carta de invitación era muy específica sobre el papel del delegado fraterno y afirmaba claramente que sería, más que un observador, un verdadero participante”.

“Deseo llevar al Sínodo –añade- la voluntad y la disponibilidad de la red mundial de las sociedades bíblicas al servicio de la Iglesia Católica. Nos hemos empeñado en permitir a todos tener un acceso fácil a las Sagradas Escrituras, algo a lo que había exhortado la Dei Verbum en 1965. La Iglesia Católica suscita de manera muy oportuna la cuestión del papel de la Biblia en la vida y en el ministerio de la Iglesia. Espero que otras confesiones se interesen en esta exigencia, en esta necesidad de reflexionar sobre el papel de la Biblia en su misión y en su ministerio particulares”.

Por Nieves San Martín