Adopción: El matrimonio y las uniones homosexuales no son equiparables, según el Papa

Recibe las cartas credenciales del embajador de Holanda ante el Vaticano

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CIUDAD DEL VATICANO, 23 oct (ZENIT.org).- Juan Pablo II alaba a Holanda por sus decisiones a favor de los países pobres, pero al mismo tiempo recuerda a este país, que ha legalizado las uniones homosexuales, que ningún tipo de unión puede ser equiparada con el matrimonio.



El Papa repitió esta mañana la visión cristiana del amor humano y de la familia al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador de los Países Bajos ante la Santa Sede, Hendrik Volkier Bentineck van Schoonheten.

Economía y solidaridad
En un primer momento, el Santo Padre comenzó constatando con el diplomático que la economía debe estar «al servicio de todos los hombres para hacerles vivir y para permitir que desempeñen el papel que les corresponde en la sociedad».

En el marco del Jubileo, que constituye una invitación bíblica a la solidaridad, el pontífice pidió a los países ricos un mayor compromiso a favor de los países más pobres, en especial para reducir su deuda externa.

En este sentido, el obispo de Roma recordó que una economía al servicio de todos los hombres constituye «un elemento esencial para la causa de la paz» y que los desequilibrios sociales «favorecen necesariamente los conflictos».

Matrimonio y parejas homosexuales
A continuación, el sucesor de Pedro se refirió al reciente reconocimiento jurídico de las parejas homosexuales por parte del Parlamento holandés, que autoriza también las adopciones de niños por parte de dos personas del mismo sexo (Cf. «Holanda concede a las parejas homosexuales la posibilidad de adoptar»). Confirmó, así, la firme posición de la Iglesia católica sobre el matrimonio, subrayando que «ninguna forma de relación entre las personas puede ser considerada como equivalente a la relación natural entre un hombre y una mujer, que a través de su amor darán vida a los niños».

«Conviene recordar --añadió-- que toda sociedad necesita estructuras básicas para edificarse sobre cimientos sólidos y objetivos».

Por lo que se refiere a la vida de la Iglesia en Holanda, en donde los católicos son el 33 por ciento de la población y los protestantes el 21 por ciento, con un 4,1 por ciento de musulmanes, el Papa alienta a los pastores y a los fieles a continuar «en su misión de anuncio explícito del Evangelio y en la participación en la vida social».