Afganistán: Los talibanes obligan a los no islámicos a vestirse de amarillo

Una repetición a la inversa de la estigmatización nazi a los judíos

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KABUL, 22 mayo 2001 (ZENIT.org).- Ahora, en Afganistán, el régimen de los estudiantes islámicos intransigentes, talibanes, ha comenzado a obligar a los nos islámicos a vestirse de amarillo o naranja. La medida discriminatoria contra extranjeros y fieles de otras religiones ha comenzado en la provincia y ciudad de Kandahar, antigua capital del país.



En Kandahar, cuartel general de los talibanes, la medida, que pronto se extenderá a todo el país, ha sido hecha confirmada por el ministro de la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, Maulawi Abdul Wali. Daba de este modo crédito a la noticia publicada por la agencia india UNI en la que se informaba sobre la entrada en vigor de un decreto obligando a todos los hindúes residentes en Afganistán a vestirse con túnicas amarillas o naranjas y a poner una bandera amarilla en la entrada de sus casas.

El ministro de Exteriores indio protestó inmediatamente por la medida discriminatoria contra la minoría de religión hindú que vive en Afganistán. La agencia UNI afirmaba que había recibido una copia del decreto que impone a los hombres vestirse con la tradicional túnica de color naranja y les prohibe llevar turbante. A las mujeres les impone el cubrirse enteramente con una burka de color amarillo con dos pequeños orificios para los ojos. A las familias se les ordena que expongan una bandera amarilla (que internacionalmente es un signo de infección) de al menos dos metros fuera de sus casas. Además, a los hindúes se les prohibe vivir con los musulmanes y se les vetará en adelante la posibilidad de construir nuevos lugares de culto.

El ministro talibán, por una parte, ha desmentido que el decreto esté ya en vigor en el país pero ha confirmado la existencia del mismo en la ciudad de Kandahar. Por otra parte, ha precisado que el decreto no afecta sólo a los hindúes sino a todos los que no son musulmanes y que se espera tan sólo una «fatwa» (decreto religioso islámico) para aprobar la extensión de la medida a todo el territorio nacional.