Alegría de Benedicto XVI por la liberación de los rehenes en Colombia

Los obispos colombianos piden a las FARC que liberen al resto de rehenes

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CIUDAD DEL VATICANO/BOGOTÁ, jueves 3 de julio de 2008 (ZENIT.org) Benedicto XVI ha expresado su “alegría” por la liberación de Ingrid Betancourt, según afirmó el padre Lombardi, director de la Sala Stampa. “Se trata de un signo positivo para la libertad de todos los rehenes”, añadió, así como para la “reconciliación” en Colombia.



El padre Lombardi explicó que el Papa se hallaba retirado en su capilla privada cuando le comunicaron la noticia de la liberación de Ingrid Betancourt, tres rehenes de Estados Unidos y once de Colombia, retenidos por las FARC desde hace meses.



Esta noticia “es motivo de satisfacción” y “da razones de esperanza sobre los otros rehenes”, afirmó el padre Lombardi. Para él, esta liberación supone un paso hacia la “pacificación de un país que tanto ha sufrido la violencia”.



En declaraciones a la Radio Vaticana, Lombardi afirmó que esta noticia “no se trate de un único paso, sino que le sigan otros eventos de este tipo porque son muchas por desgracia las personas que sufren aún la violencia del secuestro”.



“La apelación que el Papa ha hecho ya muchas veces en este sentido -añadió- ha obtenido un resultado en este pequeños primer hecho importante, pero limitado. Esperemos que verdaderamente se puedan ver gestos en la misma línea para traer la paz en Colombia”. 



También los obispos de Colombia han recibido con alegría la noticia. El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, el arzobispo de Tunja, monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, afirmó que la noticia le ha llenado “de profunda satisfacción” y agradeció que “haya cesado también el sufrimiento para sus familiares”.


“Que sirva este rescate como un indicio más para que las FARC estudien con mucha seriedad la posibilidad de dialogar con el Gobierno”, agregó el prelado, quien a los dirigentes de las FARC dirigió un mensaje, en el que afirma que “cuanto antes liberen a los que faltan y después sepan que la salida negociada es la mejor para ellos.”


También el cardenal Pedro Rubiano Sáenz, arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, aseguró que este hecho “es una gran noticia” y confió en que las FARC “entiendan que todavía tienen la oportunidad de integrarse al país y de liberar a todos los rehenes”.


“Toda vida es igual sin importar de quien se trate”, afirmó el purpurado, y añadió que cree que si las FARC liberan a todos los secuestrados, “el Gobierno les daría un trato especial”.



La liberación de los quince rehenes ha coincidido con la reunión de los obispos de Colombia en el santuario de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, con ocasión del centenario de la Conferencia Episcopal, fundada en 1908.



Precisamente, en su videomensaje de felicitación por la efeméride, el Papa agradecía a los obispos “sus continuas exhortaciones para que cese la violencia, el secuestro y la extorsión que padecen muchos de los hijos de esa amada tierra”.



“Pido ardientemente a Dios que acaben cuanto antes estas situaciones, que tanto dolor han causado, y que en Colombia reine una paz estable y justa, en un clima de esperanza y prosperidad”, afirmaba el Papa.



Benedicto XVI había pedido también la liberación de los rehenes al recibir las cartas credenciales del embajador de Colombia ante la Santa Sede, Juan Gomez Martinez, el pasado 9 de febrero de 2007, así como en su mensaje al Cuerpo diplomático, el 8 de enero del mismo año.



El 7 de febrero de este año, el Papa había saludado a la madre de Ingrid Betancourt, Yolanda Pulecio, durante la audiencia general del miércoles en el Aula Pablo VI.