Alemania: Ostensión de la Santa Túnica de Tréveris

El cardenal Ouellet, enviado de Benedicto XVI

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ROMA, martes 6 marzo 2012 (ZENIT.org).- Con motivo de la apertura de la peregrinación para la ostensión de la Santa Túnica, conservada en Tréveris, Alemania, el papa Benedicto XVI ha elegido al cardenal Marc Ouellet como su enviado especial.

El cardenal canadiense Marc Ouellet es prefecto de la Congregación para los Obispos, lo que da cuenta de la importancia que el papa atribuye a este evento.

El cardenal presidirá en nombre del papa, en la catedral de Tréveris, el 13 de abril próximo, la ceremonia de apertura de la peregrinación (13 de abril-13 de mayo), con motivo del V Centenario de la primera ostensión pública.

El obispo de Tréveris Stephan Ackermann se ha congratulado es 5 de marzo por este “honor” de ver la peregrinación abierta por el cardenal Ouellet como enviado de Benedicto XVI.

La peregrinación será oficialmente abierta el viernes 13 de abril, a las 14,30, en la catedral de la ciudad. La diócesis espera centenares de miles de visitantes y peregrinos.

La última ostensión se remonta a 1996, y el obispo de Tréveris relata que el mismo vivió esta ostensión y quedó impresionado. Estima este tiempo de peregrinación “muy importante” para su diócesis, pero no sólo: es la ocasión para la Iglesia de manifestar su finalidad de “conducir a la humanidad a Cristo”, “ponerla en contacto” con El.

Monseñor Ackermann estima que la peregrinación es una “oportunidad” también para toda la Iglesia alemana: ya grupos de peregrinos de todo el país se han inscrito, pero igualmente de los países europeos vecinos y del mundo entero. Espera de ella una “emulación espiritual”.

El obispo invita a sus diocesanos a beneficiarse de la cuaresma, no sólo para prepararse a la Pascua, sino también a esta peregrinación cuyo tema es: “Reunir lo que está separado”.

La Santa Túnica de Cristo es la reliquia más significativa de la catedral de Tréveris. Su presencia se remonta a santa Elena, madre del emperador Constantino, quien la habría traído de Tierra Santa. La primera peregrinación oficial se remonta a hace quinientos años, en 1512.