Año jubilar por una duda de fe que hizo derramar sangre de un cáliz

Milenario del milagro eucarístico de Ivorra

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SOLSONA, domingo 21 de febrero de 2010 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha concedido al obispado de Solsona la celebración de un año jubilar, del 11 de abril de 2010 al 1 de mayo de 2011, con motivo del milenario del milagro eucarístico de la Santa Duda de Ivorra.

El milagro de la Santa Duda de Ivorra ocurrió, según la tradición, en el año 1010 en la entonces iglesia parroquial del pueblo de Ivorra, perteneciente a la diócesis de Solsona, en la provincia española de Lérida.

Según una bula pontificia firmada por el papa Sergio IV, conservada en el archivo diocesano de Solsona, el vino consagrado se convirtió en sangre, que se derramó del cáliz, manchó los corporales y cayó hasta el suelo.

El sacerdote que estaba celebrando la Misa, el párroco Bernat Oliver, había dudado de la presencia eucarística de Jerucristo en las especies del pan y el vino, lo cual provocó el milagro.

El extraordinario acontecimiento se sitúa en plena reconquista y en un marco histórico marcado por la herejía de Berengario, que negaba la presencia real de Cristo en la Eucaristía.

El obispo de Urgel san Ermengol, que se encontraba en la cercana localidad de Guissona, reconoció el hecho como milagroso y llevó a Roma el cáliz y una muestra de los corporales manchados de sangre.

El papa Sergio IV escuchó el relato del obispo, envió un comisionado a Ivorra y certificó el milagro.

Además, regaló al pueblo una serie de reliquias de santos que todavía se conservan en el relicario de la reciente restaurada iglesia de Sant Cugat, de Ivorra.

El pueblecito se convirtió en lugar de peregrinación. Allí se construyó el actual santuario e incluso una hospedería.

Según informó el obispado de Solsona, Benedicto XVI ha facultado también al obispo de Solsona, monseñor Jaume Traserra, para impartir la bendición papal durante la celebración principal del milenario.

La parroquia de Ivorra ha preparado el milenario durante más de diez años, con diversas iniciativas, entre ellas la restauración de un antiguo retablo, la publicación de un portal en internet y distintas celebraciones litúrgicas.

En la carta pastoral "Sempre amb nosaltres" ("Siempre con nosotros"), el obispo Traserra afirma: "Ojalá también nosotros, como una generación más en esta peregrinación de siglos, escucháramos el mensaje permanente que la Santa Duda proclama y confesáramos con nuevo ardor que Jesús resucitado está con nosotros".