Ante el terrorismo se necesitan organizaciones internacionales eficaces, constata el Papa

Recuerda a Irán la necesidad de respetar tratados como el de no proliferación nuclear

| 372 hits

CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 29 octubre 2004 (ZENIT.org).- Ante el desafío que plantea el terrorismo internacional, Juan Pablo II considera que se necesitan organizaciones internacionales eficaces, entre las que coloca a la ONU, y el compromiso de los estados para respetar los tratados internacionales.



Así lo constató este viernes al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador de Irán ante la Santa Sede, Mohammad Javad Faridzadeh, hasta ahora represente particular del presidente de Irán para las cuestiones culturales y políticas internacionales.

En su discurso, el Santo Padre recordó la necesidad de que todos los países, incluido Irán, respeten los tratados internacionales, en particular el de no proliferación de armas nucleares.

«Para llegar a un orden internacional equilibrado, sobre todo ante el terrorismo que quiere imponer su ley --afirmó el Papa--, la voluntad de construir un futuro común que garantice la paz para todos presupone el empeño de los Estados por dotarse de instrumentos estables, eficaces y reconocidos, como la Organización de las Naciones Unidas y las demás organizaciones internacionales».

«Esta acción a favor de la paz implica también una valiente acción contra el terrorismo y para construir un mundo en el que todos puedan reconocerse como hijos del mismo Dios omnipotente y misericordioso», añadió.

«Ciertamente la edificación de la paz presupone la confianza recíproca para no ver en el otro una amenaza sino un interlocutor, aceptando también los vínculos y mecanismos de control que implican los compromisos comunes como los tratados y los acuerdos multilaterales», afirmó.

En particular se refirió a los acuerdos que garantizan «el respeto del ambiente, el control del comercio de armas y la no proliferación de las armas nucleares, la defensa de los niños y los derechos de las minorías».

«La Santa Sede no ahorrará esfuerzos para convencer a los responsables de los Estados a renunciar en toda ocasión a la violencia o a la fuerza y para hacer prevalecer siempre la negociación como medio para superar las diferencias y conflictos que pueden surgir entre las naciones, los grupos y los individuos», aseguró.