Ante el terrorismo y las catástrofes naturales, fraternidad; pide el Santo Padre

Analiza los dramas que han ensangrentado el año 2004

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 10 enero 2005 (ZENIT.org).- Juan Pablo II considera que las tragedias provocadas por el terrorismo y las catástrofes naturales exigen una respuesta basada en la fraternidad, según explicó este lunes a los embajadores y embajadoras acreditados ante la Santa Sede.



Al inicio de su extenso discurso, el obispo de Roma repasó algunos de los dramas que han sacudido particularmente la conciencia de la humanidad durante el año 2004.

Mencionó «la enorme catástrofe natural que el 26 de diciembre pasado ha afectado a diversos países del sureste asiático, alcanzando incluso algunas costas de África oriental».

Recordó también otras tragedias naturales de los últimos doce meses, como los «huracanes devastadores en el Océano Índico y en el mar de las Antillas, así como la plaga de langostas que ha desolado vastas regiones de África del Norte».

Otro de los flagelos de la humanidad en 2004 fueron «las bárbaras acciones de terrorismo», constató, que han «ensangrentado Irak y otros Estados del mundo».

Evocó después el «cruel atentado de Madrid, la masacre terrorista de Beslan, las violencias inhumanas sobre la población de Darfur, las atrocidades perpetradas en la región de los Grandes Lagos en África».

«Nuestro corazón se siente turbado y angustiado por todo ello», reconoció, pero «en Cristo, que nace como hermano de todo hombre y se pone a nuestro lado, es Dios mismo quien nos invita a no dejarnos desanimar nunca», afirmó.

Así, pueden «prevalecer los vínculos comunes de humanidad por encima de cualquier otra consideración».

«Dondequiera que se encuentre un hombre, allí se establece para nosotros un vínculo de fraternidad», aseguró.

Por este motivo, el pontífice dejó a los embajadores que le escuchaban el mismo mensaje que lanzó el primer día del año, Jornada Mundial de la Paz: «vence al mal con el bien».

«Este mensaje es especialmente válido también para las relaciones internacionales, y puede orientar a todos para responder a los grandes desafíos de la humanidad actual», aseguró.