Argentina: el Gobierno nombra a sacerdote en organismo antidroga

La Iglesia precisa que es a título personal y que obtuvo las dispensas para permitirle hacerlo

Roma, (Zenit.org) Redacción | 684 hits

El gobierno argentino designó al sacerdote Juan Carlos Molina a cargo de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).

El obispado de Río Gallegos, de donde proviene el sacerdote, precisó en un comunicado que Molina asume esta tarea “a título personal, por la larga experiencia que tiene en el campo del trabajo con jóvenes que han caído en el flagelo de la droga, pero no lo hace ni en nombre ni en representación de la Iglesia Católica”. Y así mismo que recibió dispensa de celebrar los sacramentos de manera que pueda asumir el cargo.

Texto del comunicado

“El obispado de Río Gallegos a través de su Oficina de Prensa comunica la situación del padre Juan Carlos Molina, sacerdote del clero de la diócesis de Río Gallegos, a partir de su nombramiento en el Sedronar.

“El padre Juan Carlos Molina enterado de la propuesta de ser designado al frente del Sedronar acudió a su obispo diocesano, monseñor Miguel Ángel D'Annibale y le pidió que le retire las licencias ministeriales para el ejercicio público del ministerio sacerdotal, a fin de poder asumir el cargo que se le ofrecía. El retiro de las licencias ministeriales para un sacerdote significa que no puede celebrar los sacramentos ni presidir el culto público de la Iglesia.

“El obispo D'Annibale de común acuerdo con el padre Molina accedió a conceder este pedido y le retiró las licencias ministeriales generales para el ejercicio público del ministerio sacerdotal a fin de que pueda asumir y ejercer el cargo. El retiro de las licencias está pautado mientras el Padre Molina esté al frente de esa responsabilidad.

“El padre Molina, quien continúa perteneciendo a la diócesis de Río Gallegos y mantiene el vínculo con su obispo y su clero, asume esta tarea a título personal, por la larga experiencia que tiene en el campo del trabajo con jóvenes que han caído en el flagelo de la droga, pero no lo hace ni en nombre ni en representación de la Iglesia Católica. Está destinado a tiempo completo a cumplir con este servicio en una realidad tan compleja como lo es la drogadependencia en el país”.