Arzobispo filipino: 'Tras el tifón, la gente ha vuelto a la Iglesia con más fuerza y alegrí­a'

En los últimos meses, AIN ha recaudado 660.000 euros para la reconstrucción de templos y el sostenimiento de 200 seminaristas de la archidiócesis de Palo

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 483 hits

El arzobispo de Palo, monseñor John Forrosuelo Du, ha informado esta mañana en Madrid sobre la situación en la que se encuentra su diócesis a los cuatro meses del devastador tifón Haiyan.

El pasado 8 de noviembre la zona central de Filipinas ha sufrido los dramáticos efectos del citado ciclón tropical, el más potente desde que existen datos para registrarlos. Este fenómeno meteorológico ha producido más de 6.000 muertos y 3,8 millones de personas se ha quedado sin casa. La diócesis más afectada ha sido la de Palo y su ciudad principal, Tacloban, con el 80 por ciento de sus infraestructuras destruidas.

Sin embargo, según ha destacado monseñor Du, los católicos, el 95 por ciento de la población de la Isla de Leyte, mantienen la esperanza y la fe. “Tras el tifón, la gente ha vuelto a la Iglesia con más fuerza y alegría. Los laicos y el clero local han continuado su vida de fe”. El prelado ha reconocido también que “Dios nos ha dado más fortaleza y nos ha permitido vivir la Cruz para que nos acerquemos más a Él, en momentos buenos y malos”.

Durante una rueda de prensa organizada por la Fundación de la Santa Sede Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), el arzobispo de Palo ha explicado que -tras la tragedia- aún quedan por delante tres retos para la Iglesia y la sociedad: el primero, dar apoyo material y espiritual; el segundo, continuar con las acciones para normalizar la vida cotidiana, ayudando a los granjeros que han perdido sus tierras y a los pescadores que se han quedado sin sus embarcaciones; y en tercer lugar, “el más importante”, según monseñor Du: reconstruir las iglesias y capillas destrozadas. 

En la archidiócesis de Palo han quedado arrasadas 70 iglesias y muchas capillas, “que no sólo son lugares de oración, sino puntos de encuentro de los vecinos, donde se reúnen, se reparte la ayuda y se da apoyo psicológico”, ha indicado el prelado.

Además, la experiencia de la catástrofe ha fortalecido la fe y la esperanza de todos. “Dios tiene la intención de que yo y mi gente entablemos una relación más fuerte con Él”, ha asegurado monseñor Du.

Actualmente, los católicos de Palo están viviendo la Cuaresma “muchos con corazones rotos”, pero el prelado ha indicado que “está muy orgulloso del clero, cómo está con la gente y también cómo todos los fieles están consolándose unos a otros sin perder la alegría”.
 


En el mes de noviembre, esta fundación pontifica ha enviado una ayuda urgente de 110.000 € a Filipinas. Se trata de un país prioritario para AIN, que desde 1969 lleva apoyando la labor pastoral de la Iglesia local con una cantidad total de 38 millones de euros.

En concreto, la ayuda aportada desde España ha sido una de las más generosas, llegando a recaudar 660.000 € en los últimos meses para Filipinas. Los principales proyectos consisten en la reconstrucción de iglesias y el sostenimiento de los más de 200 seminaristas de Palo. 

Ante las numerosas muestras de generosidad recibidas, el arzobispo ha concluido su intervención agradeciendo a todos los benefactores por sus donativos y oraciones.