Asesinado brutalmente el equipo directivo del noviciado salesiano en India

Venganza de un grupo armado que extorsionaba a los colegios católicos

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GUWAHATI, 16 mayo 2001 (ZENIT.org).- Todo el equipo directivo del Noviciado Salesiano de Imphal --el maestro de novicios, su asistente y un hermano ayudante-- fueron asesinados a tiros por parte de una milicia separatista a las 18,25 (hora local) del miércoles, en lo que se considera el ataque más grave a miembros de la Iglesia católica en el noreste de India.



Según las informaciones proporcionadas por el servicio de noticias salesiano ANS, los guerrilleros, que no han sido identificados, armados de pistolas, entraron en el noviciado y asesinaron al padre Raphael Paliakara, de 43 años, natural de Ollur, Trichur (Kerala), al padre Andreas Kindo, de 32 años, de Bihar, y al hermano Shinu Joseph Valliparampil, de 25 años,
natural de Kozikode (Kerala).

El inspector provincial salesiano de Dimapur, el padre Thomas Mulayinkal, que se trasladó inmediatamente a Imphal, afirmó que había ya gran miedo en la región desde hace tiempo, debido a las peticiones de dinero de varios grupos armados separatistas.

En diciembre del año pasado, un sacerdote diocesano, director de una escuela, fue asesinado a tiros y, en febrero de este año, otro escapó vivo en un atentado similar. Por este motivo, el padre Thomas afirma que tuvo que dar orden para que se cerraran las escuelas salesianas durante un mes. Al mismo tiempo, llamó a los directores que estaban en peligro.

El padre Jonas Kerketta, vicario del inspector provincial salesiano de Dimapur, precisa que, el 15 de mayo, a las 18, 25, hora local, una camioneta blanca se detuvo en el Noviciado de los Salesianos de Don Bosco, en Ngarian, un pequeño pueblo a 25 kilómetros de Imphal. Del vehículo se apearon tres hombres uniformados y armados. Uno se quedó a controlar la puerta y los otros dos exigieron a un empleado que llamara al sacerdote responsable.

Raphael Paliakara, de 43 años, maestro de novicios, salió a su encuentro. Ellos pidieron sacar fuera a todos los novicios y que separasen del resto de los compañeros a aquellos que perteneciesen a los naga, una tribu local. Al darse cuenta de sus intenciones, el padre Raphael se negó a cumplir las órdenes. Ellos le dispararon de inmediato.

Al oír el tiro, el padre Andreas Kindo, de 32 años, asistente de novicios, salió corriendo y vio el cuerpo del padre Raphael tendido en el suelo. Cuando se acercó para levantar el cuerpo, le dispararon a su vez. El asistente, hermano Shinu Joseph, de 25 años, corrió asimismo en ayuda, en se momento su cuerpo cayó al suelo víctima de impactos de bala. Los tres murieron en el acto.

Los asesinos se dieron a la fuga. Los aterrorizados novicios corrieron a través de los campos hacia la vecina parroquia de Yaripok a unos 5 kilómetros del noviciado y a 30 de Imphal, y contaron la noticia al párroco local quien, a su vez, la transmitió a la comunidad salesiana de Imphal.

La razón del asesinato está todavía por determinar. El padre Jonas Kerketta ha manifestado que las ocho escuelas católicas de Imphal, dos de ellas salesianas, se habían opuesto a ceder a las tácticas de extorsión de los grupos armados separatistas. Esta tragedia, afirma, es probablemente la reacción de estos milicianos.

El funeral por las tres víctimas, que se presume multitudinario, se ha fijado para el 17 de mayo, a las 5 de la tarde, en el campus de Colegio Salesiano de Dimapur. En señal de respeto por las víctimas, y como signo de rechazo a ceder a la violencia y extorsión tan comunes en esas regiones, todas las escuelas católicas del nordeste de la India han decidido permanecer cerradas el viernes 18 de mayo.