Australia: La Iglesia pide rezar por las víctimas de las inundaciones

Crónica de las Obras Misionales Pontificias locales

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BRISBANE, jueves 20 de enero de 2011 (ZENIT.org).- Las inundaciones que afectan desde hace un mes el noreste de Australia afectan a más del 75% de la región de Queensland, una región cinco veces más grande que el Reino Unido, señala un comunicado de las Obras Misionales Pontificias (OMP) australianas.

Según un reciente balance, unas treinta personas han fallecido y unas cincuenta personas continúan desaparecidas. Los servicios de emergencia continúan buscando entre los escombros.

La capital de Queensland, Brisbane, es el último centro urbano que ha sido sumergido, informa la agencia Fides.

Las lluvias torrenciales y una fuerte marea del río Brisbane han inundado barrios enteros, obligando a 20 mil familias a alejarse y a cerrar 3.500 fábricas. La electricidad y el agua han sido arrasadas y la ciudad ha sido declarada zona de desastre.

Sin embargo, según el director diocesano de las OMP de Brisbane, David McGovern, “lo peor está por venir y crece la preocupación por las enfermedades; las aguas retroceden, pero el daño a las casas y a las personas va a durar mucho más tiempo”.

“Las oraciones son siempre necesarias y bienvenidas... porque marcan la diferencia”, añadió.

El arzobispo de Brisbane, monseñor John Bathersby, ha pedido oraciones “por los difuntos y por sus familias, por los trabajadores de socorro y por todos los que sufren a causa de las inundaciones”.

El prelado también ha anunciado que se han puesto parroquias y escuelas a disposición de los damnificados, mientras que la oficina central de la archidiócesis está cerrada por falta de electricidad”.

Como las inundaciones han causado sólo daños leves a las infraestructuras de las escuelas católicas de la ciudad, abrirán sus puertas de nuevo en breve.

Además, el Ente para la Educación Católica de Brisbane trabajará en coordinación con el Gobierno y con las agencias relacionadas con la Iglesia para proporcionar asistencia a las familias de los estudiantes y a los profesores que han perdido sus hogares.

La conferencia episcopal australiana ha informado de que todos los obispos y la población del país está unida en la oración y en el apoyo práctico para afrontar las peores inundaciones de las últimas décadas que continúan afectando al estado del Queensland.

Un sacerdote de la archidiócesis de Brisbane, el padre John Conway, actualmente administrador de tres parroquias en una zona de las afueras de Toowomba, destacó que se trata de “una tragedia enorme, pero la respuesta de la gente es increíble”.

“He visto a personas evacuadas de sus hogares que se han puesto a trabajar en los centros de rescate”, aseguró.

“En muchas zonas no hay agua potable, las carreteras están dañadas y los camiones no pueden pasar, no se puede tener combustible, leche, pan -explicó-. Estamos racionando todo".

El Papa Benedicto XVI se ha hecho presente asegurando su oración y enviando una contribución de 50.000 dólares a favor de la campaña por las víctimas de las inundaciones del Queensland coordinada por la Sociedad de San Vicente Paúl.