Bélgica: Benedicto XVI por la libertad de expresión, también de la Iglesia

Discurso al nuevo embajador, M. Guislain

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes 26 de abril de 2010 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI abogó por la libertad de expresión de la Iglesia, al recibir este sábado al nuevo embajador de Bélgica ante la Santa Sede, M. Charles Ghislain, nombrado el pasado mes de marzo y que le presentó sus cartas credenciales.

“La Iglesia respeta la libertad para todos de pensar de manera diferente a ella; también le gustaría que fuera respetada su libertad de expresión”, declaró el Papa, destacando que la búsqueda de la verdad y del bien son esenciales entre los desafíos del país.

Benedicto XVI destacó la importancia de proteger la existencia humana y “la necesidad, para protegerla, de una auténtica cohesión social que no debilite la legítima diversidad de opiniones”.

Subrayando la universalidad del valor de toda vida, el Papa recordó la “convicción de que la vida y la dignidad humanas constituyen un bien precioso que hay que defender y promover con decisión basándose en el derecho natural”.

La Iglesia, dijo, “quiere seguir siendo un factor de convivencia armoniosa entre todos” y “aporta una contribución muy activa” a la vida del país, “al servicio de todos los miembros de la sociedad belga”.

Pero el Papa también recordó su “derecho a expresarse públicamente”, como cualquier individuo o institución, para dar “su opinión sobre cuestiones de interés común”.

El Papa abogó entonces por la libertad de expresión de la Iglesia, diciendo: “La Iglesia respeta la libertad para todos de pensar de forma diferente a ella; también le gustaría que fuera respetada su libertad de expresión”.

“La Iglesia es depositaria de un enseñanza, de un mensaje religioso que ha recibido de Jesucristo –continuó-. Puede resumirse en estas palabras de las Sagradas Escrituras: ‘Dios es amor’ (1 Jn 4,16)”.

“Y proyecta su luz sobre el sentido de la vida personal, famliar y social del hombre –añadió. La Iglesia, teniendo como objetivo el bien común, no reclama nada más que la libertad de poder proponer este mensaje, sin imponérselo a nadie, en el respeto a la libertad de las conciencias”.

El Papa puso el ejemplo de san José de Veuster para afirmar que “testigos así” permiten comprender que “el Evangelio es una fuerza en la que no hay razón para tener miedo”.

También destacó el compromiso de Bélgica en Europa, desde los albores de la Unión Europea y en particular su capacidad de crear consenso.

Señaló que “para dar fruto a largo plazo, el arte del consenso no se reduce a una habilidad puramente dialéctca, sino que debe buscar la verdad y el bien”.

Benedicto XVI tuvo unas palabras para monseñor André-Joseph Léonard “que con entusiasmo y generosidad ha comenzado, recientemente, su nueva misión de arzobispo de Malinas-Bruselas”.

El Papa invitó a los católicos de Bélgica a “testimoniar su fe con audacia”: “En sus compromisos cívicos, que hagan valer plenamente su derecho a proponer los valores que respeten la naturaleza humana y que corresponden a las aspiraciones espirituales más profundas y más auténticas de la persona”.