Benedicto XVI alienta la contribución a la Iglesia de los católicos latinos

En la última homilía de su viaje a los Estados Unidos

| 1076 hits

NUEVA YORK, domingo, 20 abril 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha querido pronunciar el final de su última homilía en Estados Unidos en español para alentar a la comunidad latina y a promover comunidades eclesiales acogedoras y fraternas.

En la alocución, que pronunció durante la celebración eucarística en el estadio de béisbol de los Yankees, en Nueva York, el pontífice hizo un apremiante llamamiento: «Aquí, en este país de libertad, quiero proclamar con fuerza que la Palabra de Cristo no elimina nuestras aspiraciones a una vida plena y libre, sino que nos descubre nuestra verdadera dignidad de hijos de Dios y nos alienta a luchar contra todo aquello que nos esclaviza, empezando por nuestro propio egoísmo y caprichos».

«Al mismo tiempo --añadió--, nos anima a manifestar nuestra fe a través de nuestra vida de caridad y a hacer que nuestras comunidades eclesiales sean cada día más acogedoras y fraternas».

Luego dirigió un llamamiento «sobre todo a los jóvenes les confío asumir el gran reto que entraña creer en Cristo y lograr que esa fe se manifieste en una cercanía efectiva hacia los pobres. También en una respuesta generosa a las llamadas que Él sigue formulando para dejarlo todo y emprender una vida de total consagración a Dios y a la Iglesia, en la vida sacerdotal o religiosa.

Los católicos en los Estados Unidos son unos 67,5 millones, el 22,6 por ciento de la población de país. Entre ellos, el 30 por ciento son latinos y el porcentaje aumenta hasta el 44,5 por ciento entre los que tienen entre 18 y 39 años.

Por este motivo, el Papa hablando en español se dirigió en particular a los jóvenes para confiarles «el gran reto que entraña creer en Cristo y lograr que esa fe se manifieste en una cercanía efectiva hacia los pobres».

«También en una respuesta generosa a las llamadas que Él sigue formulando para dejarlo todo y emprender una vida de total consagración a Dios y a la Iglesia, en la vida sacerdotal o religiosa», afirmó.

Despidiéndose de los Estados Unidos en español el Papa alentó «a mirar el futuro con esperanza, permitiendo que Jesús entre en sus vidas. Solamente Él es el camino que conduce a la felicidad que no acaba, la verdad que satisface las más nobles expectativas humanas y la vida colmada de gozo para bien de la Iglesia y el mundo».

También en el saludo al Santo Padre, al inicio de la misa, el arzobispo de Nueva York, el cardenal Edward Egan, pronunció palabras en español, en nombre de «la importante comunidad del Centro y Sur de América y del Caribe».

La despedida del Papa de los Estados Unidos tendría lugar horas después, en el aeropuerto internacional John Fitzgerald Kennedy de Nueva York. La representación oficial del país estuvo a cargo del vicepresidente norteamericano Dick Cheney. Tras un breve discurso, el Papa debía abordar el avión «Pastor Uno» de la línea aérea Alitalia que lo llevaría de regreso a Roma.