Benedicto XVI con las víctimas del Huracán Sandy

Envía mensaje al arzobispo de Santiago de Cuba

| 1536 hits

Por Araceli Cantero Guibert

SANTIAGO DE CUBA, sábado 27 octubre 2012 (ZENIT.org).- Con fecha de 26 de octubre, el papa Benedicto XVI hizo llegar “su sentido pésame” a los familiares de la once víctimas del huracán Sandy, que azotó el oriente cubano al amanecer del jueves 25 de octubre.

Durante cinco horas, el huracán de categoría 2 atravesó la isla de Cuba de sur a norte por la zona oriental, en un recorrido iniciado en Playa Mar Verde, al sur de Santiago de Cuba, hasta salir por Cabo Lucrecia, en la zona de Banes, al norte de la Provincia de Holguín.

En una carta del secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, al presidente de la Conferencia de Obispos Cubanos y arzobispo de Santiago de Cuba, monseñor Dionisio García Ibañez, Benedicto XVI manifiesta su dolor ante “las dramáticas consecuencias del paso del huracán Sandy por esa amada nación, ocasionando víctimas, heridos y numerosos daños materiales, y dejando sin hogar a muchas familia”.

En un primer recorrido por la Diócesis, el arzobispo de Santiago de Cuba ha constatado “una situación dramática de devastación en la que decenas de miles de personas han perdido sus casas”.

La población de Santiago de Cuba es de medio millón de habitantes, más los que viven en Palma Soriano, indicó el arzobispo, quien señaló que el 85% de los templos de esta ciudad necesitan una intervención grande.

Tres templos destruidos son los de la Parroquia de Sueño, San Antonio María Claret, y de San Pedro, en la ciudad, y el de Songo. Los techos de las iglesias de Santa Teresita, San Francisco, Santísima Trinidad, Palma Soriano, San Luis, han sido afectados. Se han constatado daños en otros templos, casas parroquiales y casas de religiosas. Los daños en la catedral aún no han sido valorados técnicamente.

Los medios estatales cubanos cifraron en once el número de víctimas del huracán. En Santiago fallecieron nueve personas, cuatro de ellas por derrumbes de techos. Otras dos personas fallecieron en Guantánamo a causa de la caída de árboles.

En su mensaje, el papa “ofrece fervientes sufragios por el eterno descanso de los fallecidos, al mismo tiempo que pide al señor conceda su consuelo a quienes sufren estas graves desgracia.”

Benedicto XVI ora para que “incremente en la comunidad cristiana y en todas las personas de buena voluntad sentimientos de fraterna solidaridad para colaborar en la reconstrucción de las zonas afectadas.”

El papa visitó Santiago de Cuba en marzo de 2012 y pasó una noche en una residencia cercana al Santuario del Cobre.

Monseñor García Ibáñez ha indicado que varios vitrales del Santuario han sido afectado así como la puerta principal.

En la Casa de Encuentros, aledaña a la residencia en donde descansó el papa, de manera especial sufrieron los techos de la capilla y del comedor, así como el cielo raso de las habitaciones que habían sido restauradas, cristales rotos y árboles caídos

“Tengo calma y mantengo el ánimo”, ha dicho el arzobispo en una entrevista. “Cáritas ya da pasos para ver cómo se canalizan las necesidades”.

En su mensaje Benedicto XVI encomienda a las víctimas y a sus familiares "a la materna intercesión de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre”, e imparte “de corazón la confortadora bendición apostólica, como signo de afecto al querido pueblo cubano, tan presente en su corazón de pastor de la Iglesia universal”.