Benedicto XVI consagrará a los jóvenes al corazón de Jesús

Monjas en Brooklyn bordan para la Jornada Mundial de la Juventud

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MADRID, lunes 20 de junio de 2011 (ZENIT.org).- A dos meses de la Jornada Mundial de la Juventud, los preparativos avanzan in crescendo, los músicos afinan sus instrumentos, las imágenes del via crucis se disponen a viajar a la capital, la cruz y el icono siguen su peregrinación por la geografía eclesial hispana, y se anuncia que Benedicto XVI, dentro de dos meses exactamente, consagrará a los jóvenes al corazón de Jesús, durante la vigilia de Cuatro Vientos.

Este jueves 23 de junio, la música de Mozart, Bach y Haendel sonará en el cuarto y último concierto que despide el ciclo solidario JMJ-Fundación Excelentia. Esta iniciativa comenzó en septiembre, para preparar y difundir la Jornada Mundial de la Juventud y colaborar en la financiación del Fondo de Solidaridad. El fondo permite que jóvenes de los países menos favorecidos vean realizado su sueño de estar en la JMJ.

En el concierto, que se celebrará a las 19,30 en la sala sinfónica del Auditorio Nacional, se ofrecerá un repertorio de música sacra con grandes obras de los compositores clásicos citados, interpretadas por la orquesta de cámara European Royal Ensemble.

El experto en música barroca Stephen Layton, actual director de la City of London Sinfonia, dirigirá el concierto, que contará con la participación de la ExcelentiaChoralAcademy --un coro estable de 50 voces formado por la Fundación Excelentia-, y del coro de la JORCAM (Joven Orquesta y  Coro de la Comunidad de Madrid).

Javier Martí, presidente de la Fundación Excelentia, anima a todos los amantes de la música a asistir a este recital: “El público debe asistir a este último concierto, no sólo para disfrutar de la gran música de Bach, Haendel y Mozart, sino para que, a falta de pocas semanas para la celebración de la JMJ en Madrid, nos unamos a ella y sirva como preludio de esta gran fiesta”.

Martí valora muy positivamente el desarrollo de este proyecto solidario: “La experiencia del ciclo ha sido extraordinaria. La Fundación Excelentia ha dado a conocer la JMJ a través de la música clásica, que es considerada el lenguaje universal. Hemos ofrecido conciertos de un altísimo nivel, lo cual ha significado conseguir este doble objetivo”.

Las entradas para asistir a este último concierto solidario del ciclo JMJ-Fundación Excelentia pueden adquirirse en la taquilla del Auditorio Nacional de Madrid (C/Príncipe de Vergara 146) o en www.servicaixa.com.

Tradicionalmente, el mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón. Por ello, los organizadores de la JMJ han adelantado una noticia. Durante la vigilia en Cuatro Vientos el día 20 de agosto, Benedicto XVI consagrará a todos los jóvenes al Sagrado Corazón de Jesús. “Así que, empezad ya a pedirle a Jesús que haga nuestro corazón y el de todos los jóvenes que vendrán con nosotros a la JMJ como el suyo en estos dos meses que quedan”, afirman los organizadores.

Desde Brooklyn con amor

Esta JMJ se está bordando con muchas puntadas. En un monasterio de Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos, una comunidad monástica se afana en preparar parte de los ornamentos para las ceremonias con el Papa.

La comunidad monástica Edith Stein quiso participar aportando su granito de arena a la JMJ. Llegó a sus oídos la iniciativa “Coser y Cantar”, que está dado a muchas personas la oportunidad de  ayudar a la JMJ confeccionando los lienzos para las ceremonias con el Papa, y no dudaron en colaborar.

Las servidoras del Señor y la Virgen de Matará, fundación argentina, confeccionaron 25 estolas moradas: “Sabemos que serán usadas no sólo durante los días de la Jornada, sino que luego se entregarán a las misiones más necesitadas”, comentaron. De manera que con más razón ven que cada una de sus puntadas vale doble.

Al lanzarse a pagar los gastos, confiaron en la providencia sin saber cómo iban a asumir el costo de todo el material (tela, hilo, etc.). Su confianza obtuvo respuesta y hasta el envío desde Estados Unidos ha sido posible gracias a donativos.

De toda esta iniciativa, la comunidad destaca el haber experimentado de un modo muy práctico lo que significa pertenecer a la gran familia de la Iglesia: “Ciertamente podemos decir que estamos participando en las Jornadas no sólo con aquello que es propio nuestro, con la oración, sino también con nuestro trabajo manual, la confección de ornamentos para el culto a Dios”.