Benedicto XVI ha sido testimonio transparente de que la fe no es una teoría sino una vida

Entrevista a José Luis Restan, director editorial de la cadena COPE

Roma, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 2288 hits

El pasado 7 de marzo en el Salón de actos de la Cadena de Ondas Populares Españolas (COPE), cadena de emisoras perteneciente a la Iglesia española, se presentó el libro del periodista José Luis Restán “Diario de un Pontificado 2011-2013. Padre hasta el final”, de ediciones Encuentro.

José Luis Restán esdirector editorial de la cadena COPE y éste es el último libro de los tres que ha escrito sobre el papa emérito Benedicto XVI.

¿Qué parte de Benedicto XVI se refleja en este libro?

--José Luis Restán: Este tercer volumen comienza cuando ha terminado el viaje a Alemania y acaba de convocar el Año de la Fe. Abarca, por tanto, desde ese momento hasta el anuncio de su renuncia en febrero de 2013. Refleja el seguimiento personal (como cristiano y como periodista) del magisterio y del testimonio de Benedicto XVI en ese periodo.

¿Qué cree que ha sido lo más significativo de su pontificado?

--José Luis Restán: ¡Tantas cosas! En primer lugar su testimonio transparente de que la fe no es una teoría sino una vida, el encuentro con el acontecimiento de Cristo presente. Un encuentro que hace la vida más bella, razonable, libre y feliz. Ha sido un papa plenamente consciente de que ejercía su ministerio en un mundo (por lo que a occidente se refiere) que ya no es cristiano pero que está en búsqueda. Por tanto destaco su capacidad de hablar al hombre de la postmodernidad. También dejará huella su voluntad de purificación, para que el rostro de la Iglesia sea el de la Esposa de Cristo.

¿Y de los últimos años, de los que habla en este libro?

--José Luis Restán: Lo que acabo de comentar se condensa especialmente en este tramo final. Todo el jaleo mediático en torno al triste y patético caso Vatileaks ha hecho que su figura brillase más y más, porque siempre ha señalado que sólo podemos vivir de la fe, que las estructuras, las normas, la buena organización serán siempre insuficientes. El mes de octubre de 2012, con sus intervenciones en el Sínodo sobre la Nueva Evangelización y en la apertura del Año de la Fe, marca el apogeo de su magisterio.

¿Qué cree que supuso para España y para los jóvenes españoles la JMJ de Madrid?

--José Luis Restán: Un aldabonazo para la conciencia, una provocación para no caer en el lamento y en la nostalgia, una invitación a comenzar de nuevo la aventura de la misión. En nuestro país, desde el siglo XVIII ha predominado una cultura católica moralizante, que fácilmente daba por supuesta la fe. La presencia del papa fue el mejor antídoto para esa reducción. Nos enseñó a estar con simpatía y sin complejos en medio del mundo, tal como es, conscientes de la riqueza que portamos pero siempre atentos a las preguntas y al corazón de nuestros contemporáneos.

Aunque Juan Pablo II fue "el papa viajero", Benedicto XVI en 8 años también ha viajado. ¿Cómo valora los viajes de Benedicto XVVI?

--José Luis Restán: Ciertamente sus viajes han sido un elemento central en su ministerio, además les ha dado una forma y un estilo muy personal. Le han permitido encontrar cara a cara a su pueblo, realizar una intensa catequesis sobre el terreno. En esos viajes han tenido lugar algunos de los momentos cumbre de su diálogo con la cultura de esta época: Ratisbona, Los Bernardinos, Westminster Hall, la ONU, el Bundestag… Pero también ha realizado viajes bellísimos a África, Medio Oriente y América Latina, viajes difíciles, a veces extenuantes, en los que no ha predominado el cálculo sino su pasión misionera.

¿Cree que la imagen mediática de este papa ha cambiado en estos 8 años?

--José Luis Restán: Tenía que cambiar y ha cambiado, porque no se puede engañar todo el tiempo a todo el mundo. Han sido muchos los que se han rendido a la evidencia de la humanidad del papa Ratzinger, una humanidad modelada por la fe. Se ha reconocido no sólo su altura intelectual (haría falta ser muy necio para negar esto) sino su capacidad de diálogo, de comprensión, de paciencia y de bondad. Muchos agnósticos y ateos han llorado su marcha por todo eso. Aun así, hay una cierta prensa que no aprende, o que no quiere aprender. Siguen y seguirán en el prejuicio y en la batalla ideológica. Pero tampoco esto ha asombrado ni asustado a Benedicto XVI.

Y desde el punto de vista comunicativo, ¿qué destacaría de este pontificado?

--José Luis Restán: Ha sido totalmente innovador: las entrevistas a campo abierto, los diálogos en televisión, el estilo de sus cartas, su presencia en las redes sociales. Pero lo principal es que nunca había distancia entre su persona y lo que decía, él siempre estaba implicado hasta el fondo, siempre era un testigo. Y eso da una fuerza comunicativa inmensa.

¿Cómo valora la decisión de la renuncia del papa emérito?

--José Luis Restán: Como un gesto de inmenso valor para señalar que Cristo es el corazón de la Iglesia, que la barca no es de ninguno de nosotros, que sólo el Señor es su dueño y Él no deja jamás que se hunda. No somos nosotros con nuestras estrategias y nuestro empeño los que salvamos al mundo: siempre nos precede el Señor. Ha sido un gesto de libertad de un hombre aferrado por Cristo, pero también de profunda sabiduría. Comprendo que haya quien le cueste digerirlo, pero el tiempo mostrará su alcance…

Aparte de la decisión de la renuncia, ¿por qué cree que será recordado Benedicto XVI?

--José Luis Restán: Por su magisterio y su estilo comparable al de los grandes Padres de los primeros siglos, por su voluntad de purificar la Iglesia, por su simpatía con la búsqueda leal de todos los hombres y mujeres de esta época… y si se me permite, por su pureza evangélica.