Benedicto XVI: los juegos olímpicos, oportunidad de paz

Mensaje a los obispos de Vancouver y Kamloops

| 3184 hits

CIUDAD DEL VATICANO, jueves 4 de febrero de 2010 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el Mensaje que el Papa Benedicto XVI ha hecho llegar al arzobispo de Vancouver, monseñor J. Michael Miller, con ocasión de la XXI edición de los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán del 12 al 28 de febrero en esta ciudad canadiense.

******

Me complace saber que los XXI Juegos Olímpicos de Invierno y los X Juegos Paralímpicos de Invierno se celebrarán en la archidiócesis de Vancouver y en la diócesis de Kamloops, del 12 al 28 de febrero de 2010. Al enviarle mi cordial saludo a usted y al obispo David Monroe, mis mejores deseos van también a los atletas participantes, a los organizadores y a los muchos voluntarios de la comunidad que generosamente están cooperando en la celebración de este importante evento internacional.

Este acontecimiento importante tanto para los atletas como para los y espectadores me permite recordar cómo el deporte "puede hacer una contribución efectiva al entendimiento pacífico entre los pueblos y al establecimiento de la nueva civilización del amor” (JUAN PABLO II, Homilía, 29 de octubre de 2000, 2). En este sentido, el deporte puede ser siempre un elemento valioso de la paz y la amistad entre los pueblos y naciones. También tomo nota de la iniciativa ecuménica More than Gold, destinada a ofrecer asistencia espiritual y material a los visitantes, participantes y voluntarios. Pido que todos los que hagan uso de este servicio se vean confirmados en su amor a Dios y al prójimo.

Con estos sentimientos en la mente, invoco de corazon, sobre todos los relacionados con la celebración de los XXI Juegos Olímpicos de Invierno y los X Juegos Paralímpicos de Invierno, las bendiciones abundantes de Dios Todopoderoso.


Desde el Vaticano, 30 de diciembre 2009

[Traducción del inglés por Inma Álvarez]