Benedicto XVI muestra su alegría por la beatificación del confesor de santa Faustina Kowalska

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CASTEL GANDOLFO, domingo 28 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI dedicó hoy, durante el saludo a los peregrinos congregados en Castel Gandolfo para el rezo del Ángelus, un pensamiento especial al nuevo beato Michał Sopoćko, propagador del culto de la Divina Misericordia.

El Papa saludó a las diócesis polacas de Białystok y de Vilna, que celebran la beatificación del sacerdote Michał Sopoćko, confesor y padre espiritual de Santa Faustina Kowalska.

“Por sugerencia suya, la Santa describió sus propias experiencias místicas y las apariciones de Jesús misericordioso en su conocido “Diario”. También gracias a sus esfuerzos se pintó y transmitió al mundo la imagen con la frase 'Jesús, confío en tí'”, añadió.

Sopoćko fue, según el Papa un “sacerdote lleno de celo, educador y propagador del culto de la Divina Misericordia”.

De esta beatificación, añadió, “se alegra, desde la casa del Padre, mi amado predecesor, el Siervo de Dios Juan Pablo II. Fue él quien confió al mundo a la Divina Misericordia y por ello repito a todos su deseo: '¡Dios rico de misericordia os bendiga!'”

Michał Sopoćko nació el 1 de noviembre de 1888 en Juszewszczyzna (un pueblo cerca de Vilna), y fue ordenado sacerdote en 1914. Fue capellán del ejército polaco durante la primera guerra mundial.

El momento decisivo de su vida fue el año 1933, cuando se convirtió en confesor y director espiritual de santa Faustina Kowalska. Él fue el responsable de que la santa escribiera su “Diario”, haciendo accesible a todos el culto de la Divina Misericordia, y de que se pintara en Vilna, en 1934, la primera imagen del Jesús Misericordioso.

El culto de la Divina Misericordia se convirtió en la idea-clave de su vida, y envió a la Santa Sede y a la Conferencia Episcopal Polaca numerosas instancias para instituir la fiesta de la Divina Misericordia.

Durante la Segunda Guerra Mundial, ayudó a personas perseguidas por el régimen nazi, entre ellas varios judíos, y fundó una nueva Congregación religiosa, la de las Hermanas de Jesús Misericordioso, y el Instituto Secular de la Divina Misericordia.

Murió el 15 de febrero de 1975 en Białystok.