Benedicto XVI recuerda al fundador de Taizé, un año después de su asesinato

Su testimonio de fe y diálogo ecuménico es «una enseñanza preciosa», asegura

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CASTEL GANDOLFO, miércoles, 16 de agosto 2006 (ZENIT.org).- Benedicto XVI considera que la vida del hermano Roger Schutz, fundador de la comunidad ecuménica de Taizé, asesinado hace exactamente un año, constituye una «enseñanza preciosa» de fe y ecumenismo.



Así lo explicó este miércoles, al concluir la semanal audiencia general, antes de despedirse de los miles de peregrinos congregados en el patio de la residencia pontificia de Castel Gandolfo.

El hermano Roger fue apuñalado a los 90 años de edad por una mujer con desequilibrios mentales el pasado 16 de agosto, durante la oración vespertina en la iglesia de la Reconciliación de Taizé (localidad de Borgoña, Francia), rodeado de miles de personas, en su mayoría jóvenes.

«Su testimonio cristiano de fe y de diálogo ecuménico ha sido una enseñanza preciosa para generaciones enteras de jóvenes», afirmó el Papa.

«Pidamos al Señor que el sacrificio de su vida contribuya a consolidar el compromiso de paz y de solidaridad de cuantos están preocupados por el futuro de la humanidad», concluyó.

Un día antes de su muerte, el Papa había recibido una emotiva carta del hermano Roger en la que le aseguraba la intención de su comunidad ecuménica de «caminar en comunión con el Santo Padre».

Su fallecimiento provocó un intensa conmoción entre los cientos de miles de jóvenes que participaron en las Jornadas Mundiales de la Juventud de Colonia, pocos días después, así como entre numerosas comunidades ortodoxas, evangélicas, anglicanas y de otras confesiones cristianas que se beneficiaron del movimiento espiritual promovido por el monje suizo.

La comunidad de Taizé tenía previsto recordar el fallecimiento de su fundador con una eucaristía presidida, en la noche de este miércoles en la iglesia de la Reconciliación, por monseñor Gérard Daucourt, obispo francés de Nanterre, con la participación de miles de jóvenes procedentes de más de 60 países y de varias confesiones cristianas.