Benedicto XVI: Un nuevo dinamismo para el redescubrimiento de la fe

Juan de Ávila e Hildegarda de Bingen, modelos de evangelizadores plenamente actuales

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Por Nieves San Martín

CIUDAD DEL VATICANO, domingo 7 octubre 2012 (ZENIT.org).- En una solemne ceremonia, en este domingo XXVII del tiempo ordinario, en la plaza de San Pedro, Benedicto XVI proclamó doctores de la Iglesia a san Juan de Ávila, sacerdote diocesano, y a santa Hildegarda de Bingen, monja profesa de la Orden de San Benito. El santo padre presidió la celebración eucarística que abre la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema "La nueva evangelización para la transmisión de le fe cristiana". Con el papa concelebraron los padres sinodales y los obispos de las conferencias episcopales española y alemana.

En la ceremonia de proclamación de los nuevos doctores, enmarcada en la celebración eucarística, estuvieron presentes 62 obispos españoles, de los que hay que destacar los prelados de las diócesis que vieron nacer, morir y asistieron a la evangelización de san Juan de Ávila: los de Ciudad Real y Córdoba, especialmente. También de la Conferencia Episcopal española: su presidente, cardenal Rouco Varela, el vicepresidente, monseñor Blázquez Pérez, y monseñor González Montes, presidente de la Comisión para la Doctrina de la Fe. Autoridades civiles en representación de España y los lugares relacionados con el "apóstol de Andalucía", asistieron a la celebración.

Tras la impresionante procesión, animada por el canto de las letanías de los santos, en una plaza ornada con austeridad, destacaban los tapices de los dos nuevos doctores: san juan de Ávila, con capa de quien anduvo muchos caminos, la cruz, iglesia al fondo, y una pluma de escritor, compartía espacio con la nueva doctora alemana: santa Hildegarda, con una leyenda: profetisa, y en la mano la pluma de escritora.

El cardenal Angelo Amato, acompañado esta vez por dos postuladoras, en unas palabras introductorias, consideró este momento como la "antífona" del Sínodo de los Obispos. Las postuladoras, una laica (por san Juan de Ávila) y una religiosa (por santa Hildegarda de Bingen).

María Encarnación González, vestida con la tradicional mantilla, postuladora de la Conferencia Episcopal española y del doctorado de san Juan de Ávila, leyó la motivación para considerar al santo español modelo inspirador de la nueva evangelización.

El cardenal pidió públicamente a Benedicto XVI la proclamación de san Juan de Ávila y santa Hildegarda de Bingen como doctores, considerándolos "testigos de una fecunda búsqueda de la verdad". Tras la solemne proclamación por Benedicto XVI, toda la plaza rompió en aplausos.

Al inaugurar el Sínodo de la nueva evangelización para la transmisión de la fe, el papa subrayó la presencia en el mismo, que durará tres semanas, de otra Iglesias y comunidades eclesiales cristianas.

Centró la reflexión de su homilía en dos puntos principales: partiendo de la lectura de la Carta a los Hebreos de la liturgia de hoy, llamó la atención de los participantes hacia Jesucristo, crucificado y glorioso, punto central de toda evangelización.

Quiso distinguir claramente Benedicto XVI, al hacer un recorrido histórico por los momentos de la historia eclesial, en que se generó un dinamismo evangelizador que respondía a los signos de los tiempos, qué entiende por nueva evangelización, diferenciándola de la cotidiana u "ordinaria" y de la misión "ad gentes". Aunque las tres modalidades se complementan y benefician mutuamente.

El santo padre señaló que, a partir del Concilio Vaticano II, se produjo un nuevo dinamismo de evangelización al que diversos papas llamaron "nueva". La nueva evangelización, dijo Benedicto XVI, se dirige preferentemente a aquellas poblaciones que, habiendo sido evangelizadas, se han alejado de la Iglesia y no siguen la praxis cristiana. Trata de suscitar en ellas un nuevo encuentro con el Señor.

El otro punto en el que se detuvo Benedicto XVI fue: el matrimonio. En sí mismo, dijo el papa, es una "una buena noticia" para el mundo de hoy. No es casualidad, dijo el papa, que el matrimonio, tal como lo entiende la Iglesia católica, está ligado a la fe. Relacionó directamente la crisis de fe actual con la crisis del matrimonio.

Se puede leer el texto de la homilía íntegra en español en: http://www.zenit.org/article-43304?l=spanish.

Tanto en la procesión de las ofrendas como entre las peregrinaciones llegadas a Roma para el evento, hubo nutrida presencia española. Se estima que están aquí presentes unos quinientos sacerdotes y dos mil fieles. Entre otras cabe destacar las peregrinaciones procedentes de Ciudad Real, Jaén, Montilla, y Almodóvar del Campo, lugares especialmente marcados por la presencia del nuevo doctor de la Iglesia.

Todos los acudieron a Roma por este doctorado, y los demás eventos a los que aludió Benedicto XVI, pudieron asistir ayer a una celebración de vísperas, presidida por el cardenal Rouco Varela, y mañana tendrá lugar la habitual misa de acción de gracias, también presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal.