Bolivia: cardenal Terrazas pide leer la carta pastoral de los obispos

El documento ha generado polémicas en diferentes sectores por críticas al Gobierno

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SANTA CRUZ DE LA SIERRA, martes 19 de abril de 2011 (ZENIT.org) Como un “material extraordinario para leer” destacó ayer el arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, cardenal Julio Terrazas Sandoval, la carta pastoral publicada el pasado 12 de abril por la Conferencia Episcopal Boliviana en ocasión de la Semana Santa.

El purpurado calificó así este documento, durante su homilía en la misa del Domingo de Ramos, luego de que los principales medios de comunicación en este país presentaran la carta como una mera crítica a las políticas del presidente Evo Morales. 

El documento, titulado “Los católicos en la Bolivia de hoy, presencia de esperanza y compromiso”, tiene 67 páginas y toca diferentes aspectos de la realidad de este país sudamericano. 

"Es una carta amplia pero en todos los temas se explica los puntos que abordamos", dijo en declaraciones a la prensa monseñor Oscar Aparicio, obispo auxiliar de La Paz y secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana. 

“No lo hacemos con altanería o palabras huecas”, aclaró ayer el cardenal Terrazas, quien dijo que la carta pastoral tiene que estar “al alcance de todos” para que los bolivianos se den cuenta “cómo nuestra Iglesia se preocupa y qué significa ser discípulos hoy en nuestra tierra”.

Lucha contra el narcotráfico

El punto de la carta que más polémica ha despertado en la opinión pública boliviana es el que tiene que ver con el tema del narcotráfico, que tilda como“insuficiente” la acción del gobierno en esta materia y señala con “preocupación” el “relajamiento” del control social por parte de las organizaciones sociales instaladas en los lugares donde se produce la hoja de coca excedentaria (el Chapare). 

Además, los obispos invitaron al Estado a encarar una verdadera lucha contra este mal “atacándolo también en sus movimientos financieros”, dice el documento.

“No menos impactantes son las consecuencias sociales y morales del narcotráfico, en especial entre los adolescentes y jóvenes inmiscuidos en el mismo o dependientes de las drogas”, señala la carta.

En meses pasados el arzobispo de Cochabamba, monseñor Tito Solari SDB había denunciado el uso de niños por parte del narcotráfico en la región del Chapare, hecho que despertó duras críticas de parte de dirigentes cocaleros y autoridades del gobierno.

Monseñor Aparicio aclaró a la prensa que los bolivianos deben: "trabajar por disminuir esta lacra”, e hizo un llamado a los gobernantes, instituciones y ciudadanos en general “para asumir esta responsabilidad de lucha contra el narcotráfico".

Familia, Iglesia y sociedad

En la carta pastoral los prelados manifestaron su preocupación por la situación de la familia en la sociedad boliviana, así como por la promoción de los llamados derechos sexuales y reproductivos y como la unión de parejas homosexuales.

En cuanto a los escándalos de abuso sexual por parte de algunos miembros del clero, los obispos expresaron su dolor por “la falta de autenticidad y de celo pastoral, la incoherencia entre las exigencias de su vocación y la vida moral”, que tienen quienes incurren en estos casos. 

De otro lado el documento aplaudió también la ley 45 Contra el racismo y todo tipo de discriminación, la cual fue aprobada en octubre del año pasado. “La tarea de acabar con las discriminaciones, sobre todo las sufridas por los indígenas en nuestro país, no sólo es loable, sino que es un deber ineludible”, indica el documento.

No obstante la carta critica “la forma en la cual ha sido planteado el contenido del proyecto de ley”, la cual “da lugar a un estado de inseguridad jurídica para las personas individuales y colectivas, que no cuentan con un parámetro claro de cuáles son las conductas que serán calificadas y juzgadas como discriminatorias”.

Respeto a la libertad religiosa

Igualmente los obispos denunciaron la tendencia que existe en Bolivia “a utilizar la experiencia religiosa de nuestros pueblos para crear ritos en paralelo con los sacramentos cristianos católicos o con otras expresiones populares de la fe de nuestra Iglesia”.  

En este contexto, solicitaron al Estado “no promover las celebraciones ecuménicas, sino dejar esa organización, en efemérides cívicas, a las diversas iglesias o credos”.

“La manipulación de las personas y de los grupos, las consignas y odios que se presentan tienen que ser terminados de raíz”, insistió ayer el cardenal Terrazas.

El arzobispo de Santa Cruz de la Sierra invitó en su homilía a aprender de “La gente sencilla”, quien, a semejanza del Evangelio del domingo, pone “sus alfombras o mantos, para aclamar a Jesús diciendo: “bendito el que viene en el nombre del Señor!”.

La carta puede leerse en: www.iglesia.org.bo

Por Carmen Elena Villa