Brasil: 'Muchas familias dejan de ir a Misa porque los niños no paran'

Entrevista con Rachel Abdalla, presidenta de la Asociación 'Pequeninos do Senhor'

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Por Thácio Siqueira

CAMPINAS, miércoles 29 agosto 2012 (ZENIT.org).- ¿Qué hacer con los niños pequeños en la hora de la Santa Misa? ¿Cómo concentrarse con todo ellos gritando y corriendo por el pasillo de la iglesia? Sin duda, toda familia con niños pequeños conoce la aventura que es cada misa dominical.

Pequeninos do Senhor (www.pequeninosdosenhor.com.br) es un proyecto de la Archidiócesis de Campinas, fundado en 1997 en la casa de una catequista, con sólo ocho niños al principio y que propone una solución eficaz a ese problema.

Hoy, Pequeninos do Senhor, ya está implantado en más de cien parroquias, cuenta con 250 catequistas, voluntarios e incluso está presente fuera de Brasil.

ZENIT entrevistó a Rachel Abdalla, presidenta de la Asociación Católica Pequeninos do Senhor, y una de las fundadoras.

¿Cuál es la propuesta de la Asociación? ¿Quién inició el proyecto y cómo surgió la inspiración?

--Rachel Abdalla: Soy una de las fundadoras y presido la Asociación Pequeninos do Senhor formando parte de un equipo de doce discípulas que están al frente de la obra de Dios para servir a la Iglesia de Cristo.

Nuestra propuesta es abrir un espacio para los niños en el día del Señor, durante las misas de los fines de semana, para ser evangelizados desde pequeños.

Los siete primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo intelectual, físico, psicológico y espiritual de toda persona humana, pues es considerado el momento más importante para la formación del carácter, de la personalidad, de la afectividad y de los valores. En este periodo, todas las experiencias vividas son asimiladas y servirán de base para sus conductas durante toda la vida.

Basadas en esta afirmación un grupo de cuatro madres (yo era una de ellas), en 1997, creyó que, cuanto antes un niño se integrara en la comunidad cristiana, conocer a Jesús y aprender sus enseñanzas y las virtudes cristianas, más posibilidades tiene de permanecer en la Iglesia y llegar a ser un adulto fortalecido en la fe.

Inspiradas por el Espíritu Santo, este grupo formó la Comunidad Pequeninos do Senhor que hoy es un servicio a la Iglesia que acoge a niños de 3 a 7 años.

Ya son más de cien parroquias las que implantaron ese proyecto en Brasil y fuera de las fronteras nacionales. ¿Qué hay que hacer para implantar el proyecto en una parroquia?

--Rachel Abdalla: Este recurso ofrece también una formación a los catequistas para que crezcan espiritualmente, transformando la Palabra de Dios, que es viva, en práctica cristiana, testimoniando cada día, la fe y la esperanza allí donde estén.

Para tener acceso a este recurso, es preciso implantar el Proyecto en la parroquia. Para eso, basta que el párroco o un catequista haga una solicitud a través de la página www.pequeninosdosenhor.com.br para recibir enseguida indicaciones por teléfono o por correo electrónico.

Actualmente el protecto está implantado en más de cien parroquias y comunidades en varios estados de Brasil, Angola, Mozambique, Cabo Verde y Canadá, en una comunidad de portugueses.

Una de las grandes dificultades de las familias con niños pequeños es participar en la Santa Misa. ¿Por qué los padres sienten esa dificultad? ¿Usted tiene hijos?

--Rachel Abdalla: Muchas familias dejan de ir a misa porque los niños no paran, incomodan a la comunidad, atraen la atención y concentración de los fieles pero lo padres se sienten obligados a llevarlos a la Iglesia. Y, por no tener con quién dejarlos, acaban no participando en este compromiso cristiano, en este encuentro de los hijos con el Padre.

Al sentir eso dentro de nuestras propias familias, tuvimos el deseo, inspiradas por el Espíritu Santo, de acoger a los pequeños durante las misas, en los fines de semana, con el propósito de evangelizarlos con el mismo Evangelio del domingo, en un espacio adecuado y especialmente preparado para ellos, mientras sus padres participan de la celebración de la Eucaristía.

Tengo dos hijas que hoy son adultas (23 y 19 años) y participan en el proyecto desde muy pequeñas, cuando iniciamos los encuentros en 1997.

Desde 1997 que funciona el proyecto, ¿cómo fue acogido por obispos, sacerdotes y agentes de pastoral? ¿El proyecto tiene apoyo de algún obispo de Brasil?

--Rachel Abdalla: El Concilio Vaticano II, a través de la constitución Lumem Gentium (1964) define a la Iglesia como Pueblo de Dios y anima y apoya a los laicos a trabajar con todo vigor para Cristo. Pero, con toda razón, la Iglesia aún es muy celosa y cautelosa en dar su apoyo incondicional a una obra evangelizadora, principalmente aquellas que nacen a partir de los laicos. Es preciso, antes, que esta obra se consolide, crezca y muestre sus frutos para que sea reconocida.

¡Pero nada de eso impidió que esta obra de Dios creciera y avanzara por caminos tan diversos! Y nosotros no tenemos noción de su alcance porque somos apenas instrumentos capacitados por el Padre que todo lo ve y todo lo sabe.

El trabajo de evangelización con los niños empezó en 1997 y sólo trece años después, en 2010, fue posible el reconocimiento oficial ad experimentum por cinco años, por la Archidiócesis de Campinas.

Con motivo del año 2000, nuestro entonces arzobispo, monseñor Gilberto Pereira Lopes, aprobó, apoyó de inmediato, nos animó y abrió las puertas de la curia arzobispal para su divulgación entre el clero. Y, a partir de ahí, sembramos la idea dentro de nuestra Archidiócesis y, en el tiempo de Dios, se fue implantando y siendo solicitado por otra parroquias.

Cuando monseñor Bruno Gamberini, in memoriam (+2011), llegó a nuestra Archidiócesis en 2005, también nos apoyó, orientó y encaminó para la presentación del proyecto en otras diócesis circunvecinas, lo que permitió también la amplitud de la divulgación, además de apoyar la fundación de la Asociación de Fieles Laicos denominada Pequeninos do Senhor, en 2010.

En abril de este año, monseñor Airton José dos Santos tomó posesión de la Archidiócesis y, recientemente, le presentamos la Asociación y nos acogió dándonos mucho estímulo, enfocando la obra como una importante etapa inicial de la catequesis catecumenal.

'Pequeninos do Senhor' es una obra diocesana, oficialmente reconocida por la Archidiócesis de Campinas. Nuestro próximo paso, en la Iglesia, en los próximos tres años, será llevarla a la aprobación Apostólica en Roma.

¿De qué vive la Asociación? ¿Recibe donativos? ¿Como se puede ayudar?

Rachel Abdalla: La Asociación no tiene fines lucrativos, promueve eventos para su sustento propio, no depende de ningún órgano civil o particular, ni de la Iglesia de Campinas para su subsistencia. Acepta donativos particulares, solamente. Se optó por esto a ejemplo de San Pablo: "Recordad, hermanos, nuestras penas y fatigas; recordad cómo trabajamos día y noche para no ser gravosos a ninguno de vosotros mientras os anunciábamos el evangelio de Dios" (1Tess 2,9).

La Asociación tiene una estructura pequeña y pocos gastos. Por ahora, lo que necesitamos es la divulgación de la obra para que podamos evangelizar a los preferidos de Jesús: los niños. Y, principalmente oraciones para que la obra no perezca por falta de operarios. ¡El Señor completará cuanto ha hecho por mí! Señor, tu amor es eterno, no abandones la obra de tus manos". (Sl 137).