Brasil: Obispos se pronuncian sobre las protestas en el paí­s

No hay riesgos para la visita del papa a fines de julio

Lima, (Zenit.org) Redacción | 1129 hits

Al final del Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal del Brasil (CNBB), los obispos afirmaron en un comunicado que "las manifestaciones de estos días muestran que los brasileños no están durmiendo en el “esplendor de un barco”.

En el texto, presentado este viernes 21 durante una conferencia de prensa por el presidente de la CNBB y arzobispo de Aparecida, cardenal Raymundo Damasceno Assis, y el secretario general, monseñor Leonardo Steiner, OFM, obispo auxiliar de brasilia, los obispos declararon su "solidaridad y apoyo a las manifestaciones, aquellas pacíficas, que han llevado a las calles a personas de todas las edades, especialmente a los jóvenes”.

En otra parte del comunicado, señalan que se trata de “un fenómeno que involucra a los brasileños y los despierta a una nueva conciencia”. Se requiere “atención y discernimiento”, añaden, “ para que se identifiquen los valores y límites, siempre con miras a la construcción de aquella sociedad justa y fraterna que deseamos".

La visita del papa 

En otra parte de la conferencia, el cardenal Damasceno se refirió a la inminencia de la próxima visita del papa Francisco al Brasil en julio para la Jornada Mundial de la Juventud.

Según informaciones difundidas ayer, el alto prelado confía "que la Jornada se realice de manera calma y tranquila y que reciba a los jóvenes que vendrán desde todas las partes del Brasil y de otros países, para que se sientan bien acogidos y puedan pasar esos días aquí sin problemas".

Por otro lado, invocó al Estado a que "otorgue garantías de tranquilidad en todos los sentidos, con todos los servicios, (así) como de poder movilizarse por las calles”.

No a la violencia

En relación a los actos de vandalismo, la CNBB evalúa que "nada justifica la violencia, la destrucción de bienes públicos y privados, la falta de respeto y la agresión a las personas e instituciones, como tampoco la restricción a la libertad de movilizarse, de pensar y actuar de manera diferente, algo que debe ser rechazado con vehemencia”.

Fueron tajantes al manifestar que cuando esto ocurre, “se niegan los valores inherentes de las manifestaciones, estableciéndose una corrosiva inconsistencia que lleva al descrédito".

Por último, los obispos manifiestan su deseo de que estas manifestaciones sirvan para “el fortalecimiento de la participación popular en el destino de nuestro país y anuncien nuevos tiempos para todos."

Para leer el comunicado completo (en portugués) aquí