Buenos deseos del Papa para las olimpiadas y su servicio ecuménico

En un mensaje enviado al arzobispo de Vancouver

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 4 de febrero de 2010 (ZENIT.org).- Benedicto XVI expresó sus buenos deseos e invocó abundantes bendiciones de Dios para los atletas, organizadores y voluntarios de los próximos Juegos Olímpicos y Paralímpicos de invierno, así como para la iniciativa ecuménica organizada para asistirles a ellos y a los visitantes.

Lo hizo en un mensaje que envió a monseñor J. Michael Miller, arzobispo de Vancouver, arquidiócesis que acoge los Juegos.

El mensaje está fechado el 30 de diciembre de 2009 y fue publicado este jueves por la Oficina de Información de la Santa Sede.

“Me complace saber que los XXI Juegos Olímpicos de invierno y los X Juegos Paralímpicos de invierno se van a celebrar en la archidiócesis de Vancouver y en la diócesis de Kamloops”, indica el texto.

Y continúa: “Al enviarle a usted mis saludos cordiales y al obispo David Monroe, mis buenos deseos también se dirigen a los atletas participantes, a los organizadores y a toda la comunidad de voluntarios que están cooperando de manera generosa en la celebración de este significativo evento internacional”.

El Papa señaló también que toma nota de la iniciativa ecuménica denominada More Than Gold (“Más que oro”), que se ha puesto en marcha para proporcionar asistencia espiritual y material a los visitantes, participantes y voluntarios.

En este sentido, destacó: “Rezo para que todos los que usen este servicio sean confirmados en su amor a Dios y al próximo”.

En su mensaje, también afirmó que “el deporte puede ser siempre un elemento valioso para construir la paz y la amistad entre pueblos y naciones”.

En este sentido, citó la homilía que Juan Pablo II pronunció el 29 de octubre de 2002, cuando explicó cómo el deporte “puede realizar una eficaz contribución al entendimiento pacífico entre poblaciones y al establecimiento de la nueva civilización del amor”.

Los próximos Juegos Olímpicos de invierno se celebrarán en Vancouver (Canadá) del 12 al 28 de este mes de febrero, y los Paralímpicos, del 12 al 21 de marzo.

Con motivo del evento, la archidiócesis de Vancouver se está preparando para ofrecer a los visitantes una experiencia de “radical hospitalidad”.

En las diversas iniciativas para preparar esas olimpiadas, la arquidiócesis ha adoptado el lema de la “hospitalidad radical”.

Con ello, explica su arzobispo en un mensaje ante el evento publicado el 30 de noviembre, se quiere destacar la figura de Jesús como huésped y anfitrión en estos Juegos.

La archidiócesis mantendrá abiertos, durante los días que dure el evento, varios centros de acogida para atletas, como el de la catedral del Santo Rosario.

Monseñor Miller espera que, en esos lugares, “encontréis Santuarios mientras descansáis de los rigores de la competición y esperamos que encontréis un lenguaje común en el amor de Jesucristo”.

El arzobispo también invita a los visitantes a unirse a la comunidad para celebrar Misa del Miércoles de Ceniza, el 17 de febrero, así como a las Eucaristías dominicales.

Y señala que en la web de la arquidiócesis, www.rcav.org, pueden encontrar la localización y los horarios de las iglesias.