Caldeos de Irak: preparados para partir a la tierra que Dios les indique

El cardenal Sandri celebra la liturgia en la catedral de San Pedro Apóstol de los Caldeos en San Diego

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 580 hits

El cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, presidió ayer domingo la Divina Liturgia en la catedral de San Pedro Apóstol de los Caldeos en San Diego, en Estados Unidos. El purpurado rezó por los cristianos que en Irak -madre patria de la Iglesia caldea- son perseguidos e incluyó en su oración a los de Siria, Palestina y Egipto, así como a los pertenecientes a la comunidad greco-católica en Ucrania que atraviesan, como sus compatriotas, por una difícil situación.

Por su parte el obispo de la eparquía, Sarhad Yawsip Hermiz Jammo, dio las gracias al purpurado por el consuelo que su visita y sus oraciones, como representante del Papa Francisco, representaban para todos los cristianos de Oriente, publica el Vatican Information Service.  Además agregó que en comunión con el Sucesor de Pedro perseverarán en la fe de Abraham, y como el patriarca hebreo estarán preparados para partir hacia la tierra que Dios les indique aprendiendo a leer la historia en una dimensión más elevada.

En su homilía, el cardenal Sandri, agradeció a los presentes, y a los cristianos en situaciones conflictivas su fidelidad dolorosa al Evangelio asegurándoles la oración y la bendición del Papa Francisco, al igual que la cercanía de toda Iglesia y manifestó el deseo de que haya paz y justicia para todos los que se ven golpeados por una violencia tan increíble como insensata.

El prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, en su visita a California, ha encontrado a la comunidad maronita de Los Ángeles y de San Diego, así como a la siro-malabar. En los próximos días visitará a los armenios y saludará a los sacerdotes de la Iglesia siria, copta, greco-melquita y greco-católica rumana que ejercen su ministerio pastoral en esa región estadounidense. La ya nutrida diáspora oriental, prevé un aumento significativo, sobre todo de cristianos procedentes de Irak, debido al conflicto actual. La inmigración -indicó el cardenal- es un desafío pastoral de proporciones históricas que requiere aún más esfuerzo por parte de la Iglesia latina en su atención por las Iglesias Orientales.