Campaña católica en Estados Unidos para reducir la pobreza a la mitad en 2020

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NUEVA YORK, domingo, 14 enero 2007 (ZENIT.org).- La Cáritas Norteamericana (Catholic Charities USA) anunció el pasado 10 de enero el lanzamiento de una campaña federal dirigida a reducir a la mitad los niveles de pobreza en el país en el horizonte del año 2020.



Además de impulsar la puesta en marcha de un ambicioso programa de medidas sociales de choque a lo largo de todos los Estados Unidos, Cáritas ha urgido al Congreso y a la Administración estadounidense a que den la máxima prioridad en los presupuestos federales a las necesidades de las personas desfavorecidas en áreas como salud, vivienda, alimentación y políticas sociales.

«La pobreza es una herida social y moral en el alma de nuestro país que desafía el bienestar social y económico tanto de las familias como de nuestra nación», afirmó Larry Snyder, presidente de Catholic Charities, durante el encuentro informativo en el que se presentaron los aspectos más destacados de la campaña.

«Debemos canalizar la determinación y la voluntad colectiva de nuestra nación para actuar sobre esta tragedia que afecta a esos 37 millones de personas que viven en la pobreza en una de las naciones más ricas del mundo», añadió.

El objetivo de la «Campaña para Reducir la Pobreza en Estados Unidos» --así se denomina la iniciativa de este asociado de Cáritas-- es reducir a la mitad la tasa de pobreza en los Estados Unidos en el año 2020.

Para ello, Cáritas va a liderar una estrategia nacional en la que está previsto implicar distintas entidades del tercer sector, comunidades de fieles y otros grupos sociales, a fin de desarrollar una línea de incidencia permanente sobre los órganos del Gobierno dirigida a persuadirlos de la necesidad de acometer cambios radicales en los programas federales de ayuda a las personas socialmente más desfavorecidas.

En el marco de la Campaña, Catholic Charities ha identificado una serie de medidas específicas en las que va a centrar su trabajo de incidencia cerca de los miembros del Congreso de los Estados Unidos.

En el campo de la salud, Cáritas Estados Unidos reclama una adecuada provisión de fondos para ofrecer asistencia médica a los ciudadanos más vulnerables, mantener y reforzar el ámbito actual de atención del programa Medicaid y eliminar las recientes restricciones de acceso a este programa impuestas a las familias con escasos recursos, dotar de recursos adecuados al Programa Estatal de Salud Infantil (SCHIP) para ampliar su ámbito de cobertura a todos los niños en dificultad y apoyar medidas dirigidas a ofrecer tratamiento integral de salud mental y toxicomanías.

En el área de la vivienda, la Campaña aboga por el incremento de los presupuestos destinados a los planes federales de viviendas sociales, el apoyo de programas dirigidos a apoyar la adquisición de viviendas, la creación de un Consorcio Nacional de Viviendas y la reforma del Programa McKinney-Vento de Asistencia a las Personas Sin Hogar.

Con relación al problema de la alimentación, Catholic Charities va a trabajar, entre otras medidas, por el fortalecimiento del Programa de Bonos de Comida para mejorar la ayuda a los asalariados pobres y a las personas mayores y la creación de fondos económicos para ayuda alimentaria de emergencia dirigida a familias con menores recursos.

En cuanto a las políticas sociales, la Campaña propone la mejora del Programa de Asistencia Temporal para Familias Necesitadas para abrirlo a un mayor número de beneficiarios; el apoyo a las medidas de promoción del empleo y de formación para trabajadores con bajos ingresos; la mejora del sistema de protección para menores víctimas del maltrato, abuso o abandono; o el aumento de las garantías de acceso a una educación básica de calidad para todos los niños, entre otras medidas.