Campaña en apoyo de los Reyes Magos

«Marginados y olvidados», dice un manifiesto que circula en Internet

| 3157 hits

ROMA, martes, 1 enero 2007 (ZENIT.org).- Circula por Internet una campaña para salvar a los Reyes Magos del acoso de figuras inventadas por la publicidad y el consumismo que está llevando a que sean «marginados y olvidados»

Según el manifiesto, hecho con humor por estos defensores de la iconografía cristiana y de las tradiciones navideñas de origen latino, los «tres venerables ancianos» «están sufriendo una agresión que amenaza con destruirlos».

Reivindican la imagen de los Reyes Magos porque, afirman, entre otras cosas, «son un símbolo de la multirracialidad y nunca han tenido problemas de inmigración».

Además, «son ecológicos, utilizan vehículos de tracción animal que con su estiércol contribuyen a fertilizar el suelo», «generan un montón de puestos de trabajo entre pajecillos, carteros reales y multitud de gente que va en la cabalgata», «fomentan la industria del calzado y enseñan a los niños que las botas se deben limpiar al menos una vez al año», «planifican concienzudamente su trabajo y se retiran discretamente cuando acaban la función», «los Magos son de Oriente, cuna de la civilización y por ello de una elegancia no decadente», «tuvieron un papel destacado en la Navidad», «son agradecidos, siempre se zampan las golosinas que les dejamos en el plato» y, sin ellos, «no se habría inventado el Roscón de Reyes».

«Empecemos la campaña en pro de nuestros queridísimos y antiquísimos Reyes Magos, que vuelvan a aflorar las tradiciones con arraigo milenario...», dicen estos propagandistas de los Sabios de Oriente que figuran en todos los nacimientos de origen mediterráneo y obras de arte que representan la Epifanía.

Según los defensores de los Reyes Magos, los niños sufren «una manipulación de las mentes», por obra de un invento «de la multinacional más multinacional de todas las multinacionales», cambiando al obispo San Nicolás, de tradición nórdica, «que originalmente se paseaba vestido de obispo», por una rechoncha figura enfundada «en un atuendo con los colores corporativos» de la multinacional.

«Desde entonces --concluye el manifiesto--, generaciones de tiernos infantes de medio mundo han sido machacadas por la publicidad». «¡Basta ya!, ¡reivindiquemos nuestras señas de identidad! ¡Vivan los Reyes Magos!»