Cardenal André Vingt-Trois

Nacido el 7 de noviembre de 1942

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1500 hits

Nacido el 7 de noviembre de 1942 en París, el cardenal André Vingt-Trois, de 70 años, es uno de los cuatro cardenales electores franceses presentes en el cónclave.

Creado cardenal el 24 de noviembre de 2007 por Benedicto XVI, es arzobispo de París desde 2005 y actual presidente de la Conferencia Episcopal de Francia.

También es copresidente del Consejo de las Iglesias Cristianas en Francia (CECEF) y ordinario de los católicos de rito oriental residentes en Francia al no tener estos su propio ordinario.

En los dicasterios vaticanos, el cardenal es miembro del Consejo Ponitifcio para la Familia, de la Congregación para los obispos, de la Congregación para el Clero, así como del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes y los Itinerantes.

Antes de ser nombrado arzobispo de París, el cardenal Vingt-Trois ha sido director en el seminario de San Sulpicio en Issy-les-Moulineaux, vicario general y luego obispo auxiliar de París y arzobispo de Tours (1999-2005).

En tanto que presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal se ha posicionado claramente contra el proyecto de «matrimonio para todos», en debate en el país desde hace varios meses: ha sido oído en la Asamblea Nacional y en el Senado. Ha reclamado con fuerza un verdadero "debate de la sociedad" en torno a estas cuestiones.

El día del anuncio de la renuncia de Benedicto XVI, 11 de febrero pasado -- que coincidía con el aniversario de su nombramiento como arzobispo de París, en 2005--, se encontró con la prensa en París.

Respondiendo a las preguntas de los periodistas sobre el nuevo papa, decía: el próximo papa debe ser humilde, capaz de dialogar con las culturas y no sólo ser inteligente sino avispado.

Tras una misa celebrada en Notre-Dame de París en acción de gracias por el pontificado de Benedicto XVI, el cardenal ha rendido homenaje a «la dinámica de conversión" que Benedicto XVI ha insuflado en la Iglesia pues «la vitalidad de la Iglesia depende de su determinación en ponerse al unísono con Cristo y volver a El sin cesar».

En el reciente Sínodo de los Obispos para la Nueva Evangelización, el cardenal se declaró en favor de "unir en un mismo esfuerzo el testimonio de la fe y una pedagogía de la cultura», el 9 de octubre de 2012.

Concretamente, explicó, la nueva evangelización debe tener en cuenta "una cultura formateada por el lenguaje mediático y su recurso a la instantaneidad y la afectividad".

En este sentido, invitó a los cristianos a "la implicación en todos los sistemas educativos" y a "la contribución a una verdadera educación de la inteligencia, que es la condición necesaria para el ejercicio de una verdadera libertad".

Se trata en definitiva de "mostrar mejor que la adhesión a la fe cristiana no está en contradicción con la razón humana", y a dar "visibilidad" a la participación de los bautizados en la vida de la Iglesia".

El cardenal Vingt-Trois concluyó invitando a los bautizados a "ser mas conscientes" de que son "depositarios de un tesoro para el futuro de la humanidad y portadores de una esperanza".