Cardenal Baldisseri: saber acompañar en el sufrimiento a las familias fallidas

Congreso internacional en vista al Sí­nodo de la familia. Ante las nuevas situaciones, la Iglesia debe ser capaz de responder a los desafí­os

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 1084 hits

Los recursos de la pastoral familiar frente a los desafíos actuales fue el tema afrontado en el encuentro final del Congreso Internacional sobre la familia realizado del 20 al 21 de marzo en Roma en el Instituto Pontificio Juan Pablo II.

"Debemos afrontar la realidad así como es, si estamos seguros de nuestra fe en necesario proclamarla en alta voz", afirma el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los obispos en una entrevista realizada por Radio Vaticano.

"La iniciativa de tratar el tema de la familia, por tanto también del matrimonio, ha sido un momento importantísimo para la Iglesia, establecido por el papa Juan Pablo II, tanto como pontífice como estudioso", afirma el purpurado. Asimismo explica que ahora que han pasado muchos años de la famosa encíclica "Familiaris Consortio", el "papa Francisco cree que sea oportuno retomar este gran tema a la luz del Evangelio y aún más, con los tiempos cambiados, dar una mirada que pueda ser de actualización de la Doctrina de la Iglesia". El cardenal observa que "muchos temas, muchos problemas, muchas situaciones han cambiado con el tiempo, por lo que la Iglesia debe ser capaz de responder a los desafíos".

Y la actitud que se tiene para acercarse a estos desafíos, explica el cardenal en la entrevista es "lo primero conocerlos, y no solamente a través de los medios, y hacer que la gente pueda expresarse y pueda contar la propia historia". Por esto el Sínodo ha tenido la iniciativa de enviar un documento preparatorio, en el que había un cuestionario, con preguntas muy concretas, muy actuales, muy directas, que naturalmente -señala el secretario del Sínodo- han tenido un impacto sobre la gente, que se ha sentido que podía expresar finalmente lo que piensa y dar a conocer lo que vive de forma directa, sin mediaciones.

Ante la pregunta del periodista sobre la dificultad de un matrimonio fallido de acoger el testimonio de parte de esposos cristianos sobre cómo experimentan la gracia cada día, el cardenal Baldisseri explica que "a través del cuestionario, hemos tenido el testimonio no solo de personas que viven el matrimonio según la fe, sino también sobre los que sin embargo no lo han vivido y que han sufrido dramas, fracasos". Por ello, explica, "nos interesa conocer también a estas personas y sus sufrimientos, para poder cuidarles más pastoralmente y acompañarles". El purpurado indica que lo primero es "acompañarles en el sufrimiento. Después, está claro, ayudarles también a encontrar soluciones, las que la Iglesia cree que son las aptas y concernientes al caso, que al mismo tiempo están en la verdad y en la caridad". Y añade "este es el drama: muchos casos no tienen solución, porque no son ayudados. Puede haber caminos. Lo importante es que se trate el tema, se hable. Cuando se habla, la gente está ya en buena posición, está ya contenta. Es como un enfermo, que está solo, abandonado, pero basta que haya una persona cerca para que retome enseguida el ánimo, se consuela y le da esperanza de vivir".