Cardenal Bergoglio a los jóvenes: La hipocresía impide comprender el corazón

Preside una misa en el Centro Juvenil San Lorenzo de Roma

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CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 16 octubre 2005 (ZENIT.org).- El cardenal argentino y arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, S.J, cree que la hipocresía impide comprender los sentimientos del propio corazón.



Así lo explicó el purpurado a un grupo de jóvenes durante la celebración eucarística que tuvo lugar el pasado viernes por la tarde en el Centro Internacional de Jóvenes San Lorenzo, justo detrás de la plaza San Pedro del Vaticano.

Reconociendo que los jóvenes no entienden el lenguaje de la hipocresía, constató que «son abiertos y dicen lo que piensan, pero con los años emprendemos la senda que lleva a la nada, la senda de la hipocresía, que no es el camino de la sinceridad».

«El hombre y la mujer hipócritas no saben quiénes son, no conocen sus propios sentimientos», constató en el centro de acogida de la Santa Sede para chicos y chicas peregrinos en Roma.

Por eso, les amonestó citando el Evangelio de Lucas que se acababa de leer en la celebración eucarística: «tened cuidado de la levadura de los hipócritas».

El cardenal Bergoglio animó a los jóvenes a ser conscientes del amor de Dios: «El Padre os conoce a todos, los hermanos os acogen en comunidad, por tanto, sigue adelante y, si te equivocas, si caes, te levantarás. Esto es la verdad; no la hipocresía».

«Si escuchas a alguien que dice algo que no te gusta, dilo, pero no te escandalices de la vida, el arma del hipócrita es escandalizarse», advirtió.

«Decid la verdad, sed trasparentes, caminad por el camino grande, no por la senda de la hipocresía», sugirió a los muchachos que antes de la misa habían hecho dos horas de adoración ante el Sacramento.

«Por este camino os encontraréis con la cruz, con el dolor, y con problemas», reconoció.

«Pero vuestro corazón será feliz. Por el contrario, por la senda de la hipocresía, no sabes lo que siente tu corazón».

El purpurado, que está participando en el Sínodo de los Obispos sobre la Eucaristía, finalizó recordando a María: «Ella es la primera de los nuestros que fue por el buen camino, dijo sí cuando era sí, no cuando era no».

Después de la celebración, el cardenal compartió un refresco con los jóvenes de distintas nacionalidades que participaron al encuentro, animado por la Escuela de Evangelización de la Comunidad del Emmanuel.