Cardenal Juan Luis Cipriani

Nacido el 28 de diciembre de 1943

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1950 hits

El cardenal Juan Luis Cipriani nació en Lima el 28 de diciembre de 1943. Es el cuarto de once hermanos en el seno de una familia católica.

Estudió en el Seminario Internacional de la Prelatura del Opus Dei. Recibió la Ordenación sacerdotal el 21 de agosto de 1977. Se doctoró en filosofía y teología en la Universidad de Navarra, España. Se graduó como Ingeniero Industrial en la Universidad Nacional de Ingeniería

En su juventud destacó como integrante de la selección nacional de baloncesto. Y sobre el deporte declaró que "El deporte te lleva a no tener barreras. Y esto me ha ayudado mucho en el sacerdocio".


En una ocasión dijo del misterio del sacerdocio que "es la grandeza de la acción de Dios, es un tesoro infinito recibido en la fragilidad y en la poquedad de este ser humano. Lo dice san Pablo: hemos recibido los tesoros en vasos de barro. Creo que a los sacerdotes, más que nunca, Dios nos da la visión para ver detrás de las personas un alma a la que hay que salvar. Soy deudor de ese espíritu del Opus Dei y, al mismo tiempo, experimento día a día mi fragilidad y la grandeza de Dios. La grandeza prestada, la fragilidad propia".

En la misa celebrada en el Encuentro Anual con las Religiosas de Clausura dijo que "nuestra oración tiene una dimensión que abarca la comunión y que se convierte cada día en una misión", y añadió que "la comunión tiene que ser el centro de la contemplación profunda de Dios, y esa contemplación se centra en la oración. Es como un oasis de paz, en el que podemos encontrar el agua que alimenta nuestra vida espiritual".

En una entrevista concedida poco después de su creación como cardenal dijo sobre la situación de la Iglesia en su país: "Creo que la Iglesia es hoy casi la única institución que puede de una manera iluminar la situación en el Perú. La Iglesia está construyendo las bases para el fundamento moral, el fundamento de credibilidad, para permitir que salgamos de esta crisis".

Como arzobispo de Lima, ha realizado distintas iniciativas cuyos esfuerzos pastorales estaban destinados a emprender una nueva evangelización en la Archidiócesis de Lima, que ha dado sus frutos con la construcción de nuevas iglesias parroquiales, la recepción de los sacramentos de iniciación cristiana y la difusión de la Adoración Eucarística. Bajo su impulso personal la obra social Caritas Lima-Vicaría de la Caridad, realiza una constante labor de ayuda a los más necesitados, como son diversas obras en Manchay (zona de extrema pobreza de la capital) mediante la construcción de iglesias y capillas, y proyectos de promoción en salud y educación. También el Instituto para la Familia es fruto de su constante preocupación por la familia dentro de su labor pastoral.

Como gran canciller de la Pontificia Universidad Católica del Perú y de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, se ha preocupado especialmente de la formación teológica de los sacerdotes y de los jóvenes que cursan estudios eclesiásticos en el Seminario. Además ha dictado ponencias sobre temas morales y sociales en diferentes instituciones académicas.

Conduce desde hace once años un programa semanal en la radio "Diálogo de Fe" y tiene en su haber numerosas publicaciones, entre las que destacan el Catecismo Menor y el Catecismo de Doctrina Social.

Es arzobispo de Lima desde 1999. En el consistorio del 21 de febrero de 2001, el papa Juan Pablo II lo creó cardenal. Es miembro del Consejo de Cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede; de la Congregación de Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, de la Congregación para la Causa de los Santos; de la Pontificia Comisión para América Latina; y es Consultor de la Congregación para el Clero. De otro lado, fue designado garante por la Santa Sede durante la crisis de rehenes que se vivió en Lima en la residencia del embajador del Japón, entre los meses de diciembre de 1996 y abril de 1997

Su actividad intelectual y académica se concreta en la publicación de los siguientes libros: La virtud de la prudencia en Santo Tomás, Personalidad y Amor Conyugal, La paz, fruto de la solidaridad. Reflexiones sobre la necesaria solidaridad cristiana, Catecismo de Doctrina Social, La natalidad a la luz del Magisterio Católico, Educación familiar, Doy Fe, el libro testimonial sobre su participación en la crisis de los rehenes.