Cardenal Muller: la reforma de la LCWR sigue siendo necesaria

El prefecto de la Doctrina de la Fe a las religiosas de la asociación LCWR les indica que la doctrina de la 'Evolución Consciente' aleja de las verdades de la fe sobre Cristo

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 880 hits

El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal Gerhard Müller ha enviado una misiva a las dirigentes de la Leadership Conference of Women Religious, (LCWR), asociación de religiosas católicas en Estados Unidos, que deberá reformar sus estatutos y procedimientos, como le ha indicado la Santa Sede en el 2012. 

La Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas (LCWR por su sigla en inglés), fundada en 1956, cuenta con más de 1.400 miembros, que representan un 80 por ciento de las aproximadamente 51.600 mujeres religiosas en los Estados Unidos, según los datos ofrecidos en su página web.  

El cardenal Muller indica su temor de que la adhesión a la doctrina de la Evolución Consciente, por parte de las religiosas lleve "casi necesariamente a errores fundamentales con respecto a la omnipotencia de Dios, la Encarnación de Cristo, la realidad del pecado original, la necesidad de la salvación y el carácter definitivo de la acción salvífica de Cristo en el misterio pascual". Y lamenta que la asociación haya entregado un premio a una autora criticada por los obispos de Estados Unidos debido a sus errores doctrinales. Añade que la asesoría del Delegado para sus congresos y foros debe ser visto como una ayuda para evitar nuevas dificultades.  Y concluye recordando que "la Santa Sede considera que la vitalidad carismática de la vida religiosa sólo puede florecer dentro de la fe eclesial de la Iglesia. 

Los antecedentes
La Congregación de la Doctrina de la Fe, guiada entonces por el cardenal William Levada, nombró en 2008 al arzobispo de Seattle, monseñor Sartain, como su delegado para supervisar el reordenamiento de la asociación.

En abril de 2012 se concluyó la investigación vaticana de la cual emergió que existía gran preocupación “por la situación doctrinal y pastoral actual de la LCWR”. El pasado día 30 de abril tuvo lugar un nuevo encuentro entre ambas partes. 

La misiva
El prefecto al iniciar su carta agradece "el progreso que se ha logrado en la realización de la Evaluación Doctrinaria y ha recordado que "monseñor Sartain ha mantenido informada a la Congregación sobre el trabajo de revisión de los Estatutos de la LCWR y su reglamento civil", de manera que "los documentos fundacionales reflejen de manera más explícita" la misión de ellas centrada "en Jesucristo y cimentado en la enseñanza de la Iglesia sobre la vida consagrada".

Somos conscientes --indica el prefecto-- de que "desde el principio, la dirección de la LCWR consideró que la Evaluación Doctrinaria era 'defectuosa y con conclusiones basadas en acusaciones sin fundamento' y que las denominadas 'sanciones' eran 'desproporcionadas en relación con los problemas planteados'".

Entretanto el cardenal Müller "con franqueza y abiertamente" reitera "que las conclusiones de la Evaluación Doctrinaria son adecuadas y que el camino de reforma que presenta a la LCWR sigue siendo necesario para que la vida religiosa pueda seguir prosperando en los Estados Unidos".

Sobre las 'sanciones desproporcionadas', como las definió la LCWR y que aún no están en vigor, figura "que los oradores y presentadores de los principales programas deberán ser aprobados por el Delegado". Aunque matiza, "la Santa Sede no entiende esto como una 'sanción', sino más bien como un punto de diálogo y discernimiento".  Porque "permite que el Delegado de la Santa Sede participe en la discusión" y se eviten "situaciones difíciles y embarazosas" si los conferenciantes utilizasen un foro de la LCWR "para defender posturas en desacuerdo con las enseñanzas de la Iglesia", y evitar "problemas que podrían complicar aún más la relación de la LCWR con la Santa Sede".

Sobre el Premio al Liderzado Extraordinadio, el cardenal lamenta que hayan decidido concederlo "durante la Asamblea de este año a una teóloga criticada por los obispos de los Estados Unidos debido a la gravedad de los errores doctrinales en sus escritos". Decisión que puede ser vista como una provocación abierta contra la Santa Sede, la Evaluación Doctrinaria, y que "aleja aún más a la LCWR de los obispos".

El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe lamenta también que "monseñor Sartain fue informado de la selección de la homenajeada sólo después de que se tomó la decisión". Y sobre la Asamblea que celebrarán este año, el purpurado afirma que "la Santa Sede confía en que monseñor Sartain tendrá un papel activo en la discusión sobre los oradores invitados y los homenajeados". 

Sobre las conclusiones de la Evaluación Doctrinaria que las religiosas consideran infundadas, el cardenal reconoce que usa un lenguaje duro pero recuerda que los temas en cuestión "son tan esenciales y fundamentales que no hay otra forma de considerarlas más que como un movimiento que se aleja del centro eclesial de la fe en Cristo Jesús, el Señor".

Uno de los temas que alejan de la Fe católica es la Evolución Consciente. "Desde que Barbara Marx Hubbard se dirigió a la Asamblea sobre este tema hace dos años, todos los números de su boletín de noticias ha discutido Evolución Consciente de alguna manera. Y reitera que "las tesis fundamentales de la Evolución Consciente se oponen a la revelación cristiana y, cuando se toman irreflexivamente, conducen casi necesariamente a errores fundamentales con respecto a la omnipotencia de Dios, la Encarnación de Cristo, la realidad del pecado original, la necesidad de la salvación y el carácter definitivo de la acción salvífica de Cristo en el misterio pascual".

Por ello se pregunta: "¿Las numerosas religiosas que han escuchado conferencias sobre la Evolución Consciente o que han leído elaboraciones sobre la misma perciben siquiera las divergencias con respecto a la fe cristiana que se encuentran en ella?"

El cardenal explica que "la Evolución Consciente no ofrece nada que pueda nutrir la vida religiosa como un testimonio particular y profético enraizado en Cristo, que revela el amor divino a un mundo herido. No presenta el tesoro que no tiene precio, por el que las nuevas generaciones de jóvenes dejarán todo para seguir a Cristo. ¡Pero el Evangelio sí! ¡Y el servicio desinteresado a los pobres y marginados en el nombre de Jesucristo también!".

Finalizando su intervención, el prefecto de la Congregación señala que en este contexto "podemos entender los comentarios del Papa de Francisco a la Asamblea Plenaria de la Unión Internacional de Superioras Generales, en mayo de 2013".
Lo que propone el Santo Padre. recuerda, "es una visión de la vida religiosa y en particular del papel de las conferencias de superiores mayores que, en muchos aspectos, es una articulación positiva de cuestiones que se incluyen en la Evaluación Doctrinaria".

Finalmente reconoce tener "una deuda incalculable con las religiosas, que han formado parte de mi vida durante mucho tiempo. Ellas fueron las que me inculcaron el amor por el Señor y por la Iglesia y me animaron a seguir la vocación a la que el Señor me estaba llamando. Por tanto, las cosas que he dicho hoy nacen de un gran amor". Y añade que "la Santa Sede y la Congregación para la Doctrina de la Fe desean sinceramente que la vida religiosa prospere y que la LCWR sea un instrumento eficaz de apoyo para su crecimiento".

Müller cierra su discurso subrayando que lo importante es que "la Santa Sede considera que la vitalidad carismática de la vida religiosa sólo puede florecer dentro de la fe eclesial de la Iglesia. La LCWR, como una entidad canónica dependiente de la Santa Sede, tiene una grave obligación de promover esa fe como el fundamento esencial de la vida religiosa".