Cardenal Roger Etchegaray: La emigración es un derecho

Presentado el informe anual de Caritas sobre la inmigración en Italia

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ROMA, 19 oct (ZENIT.org).- En Italia un millón y medio de inmigrantes regulares según el último informe de la Caritas diocesana de Roma. Se ha producido un aumento de los permisos de estancia respecto al año pasado de 218.759.



De cada diez inmigrantes, cuatro son europeos, tres africanos, dos asiáticos y uno americano. Aumenta la presencia de los procedentes de los países del Este europeo que han pasado en los años noventa de ser el 5% al 26%. Los datos corresponden al inicio del año 2000.

En la presentación del informe a la prensa, participó ayer el cardenal Roger Etchegaray, presidente del Comité vaticano para el Jubileo, que indicó que «la solidaridad no es cuestión de compasión, sino de justicia, no es cuestión de economía, sino de ética. Y si el derecho prioritario de cada persona es vivir en la propia patria, existe también el de emigrar, especialmente en caso de imposibilidad de vivir en el propio país, un derecho que se extiende a su familia».

Hay que redescubrir, añadió, «el gusto de vivir juntos», admitiendo que «quien emigra tiene el deber de observar las leyes del país que escogido para vivir» y que «la integración supone un proceso de reciprocidad».

Por su parte, el director de la Caritas romana, monseñor Guerino Di Tora, afirmó que el inmigrante «no es un ciudadano de segunda división al que hay que tolerar».

Y añadió: «ha llegado la hora de acabar con las historias que ven en los inmigrantes fantasmas de invasiones, robos y de criminalidad porque es irracional tomar la parte por el todo». Hay que «saber acoger, manteniendo nuestras tradiciones sin cerrarnos a lo que los otros nos traen».

La mitad de los inmigrantes está casada mientras que tienen hijos sólo el 12,3%. Esto indica, según el informe, que «sólo un cuarto de los cónyuges tiene consigo los hijos y que en el futuro asumirán siempre mayor relevancia las reunificaciones familiares».

Sin embargo ya en el último bienio «la reunificación familiar ha sido la principal vía de ingreso en Italia» y la incidencia de las mujeres (85 por cada 100 varones) «es signo del proceso de estabilización».

La inserción laboral «está desplazando hacia el norte (53,6%) la concentración de los inmigrantes, especialmente en las regiones del nordeste». Un tercio de los inmigrantes reside aquí desde hace más de cinco años (por tanto tiene derecho al permiso por tiempo indeterminado), mientras que los residentes de más de diez años «son poco menos de un cuarto del total (263.000)».

Los nuevos nacidos de padres extranjeros ambos han sido 21.175 en 1999 (16.901 el año anterior). Sigue creciendo la presencia en las escuelas: 85.000 alumnos extranjeros en el año escolar 98/99, 120.000 en el 99/00 y 140.000 en el 00/01. «Hace diez años, esta presencia era un décimo de la actual».

Ninguna novedad especial en el campo religioso: entre los immigrantes, los católicos son 407.000 (27,4%) y los ortodoxos y protestantes 328.000 (22,1%), los musulmanes 544.000 (36,5%) y los fieles de religiones orientales 96.000 (6,5%).

Los inmigrantes son el 3% de la fuerza de trabajo en Italia. En el 1999 han comenzado a trabajar 218.232 inmigrantes (la media en los años noventa ha sido de 136.000 al año) de los que el 80% son hombres. El empleo en los sectores de la industria y de la agricultura «en conjunto roza los dos
tercios del total».

Según Caritas, «las previsiones demográficas atestiguan la necesidad de la inmigración». Y añade que «querer mantener constante el nivel de los residentes y además inalterada la edad media y la relación entre personas activas y de más de 65 años, comportaría el ingreso de cuotas anuales de inmigranes tan elevadas que resultarían socialmente y políticamente imposibles de gestionar».

Por tanto, parece realista hacer la hipótesis de aceptar «cuotas anuales entre las 100.000 y las 150.000 personas». Ahora bien, estas políticas «no evitarían a mitad de siglo XXI que la población residente en Italia disminuya en 15 o 18 millones de personas». En total, el país tenía en 1998 56.782.784 millones de habitantes.