Cardenal Rylko: Ser escuelas de santidad, de misión y de comunión

Dos mil asistentes al jubileo del Cursillo número mil en Córdoba

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CÓRDOBA, lunes 23 enero 2012 (ZENIT.org).- Más de dos mil cursillistas participaron este domingo 22 de enero en la celebración jubilar de acción de gracias por el Cursillo número mil, en la catedral de Córdoba, España, presidida por el presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, cardenal Stanislaw Rylko.

El cardenal y presidente del Pontificio Consejo para los Laicos Stanislaw Rylko, que presidió la celebración, recordó en la homilía, la historia de los Cursillos de Cristiandad: “Un largo camino de abundante siembra evangélica, que empezó en 1954”.

Y añadió: “Hoy no tenemos tiempo de quedarnos quietos y la tarea de evangelización es urgente”.

“Los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades son una respuesta oportuna del Espíritu Santo a los desafíos que el mundo lanza a la Iglesia de nuestros tiempos. Por eso, la Iglesia os mira con gran esperanza y cuenta con vosotros”, señaló.

El cardenal Rylko destacó que el Movimiento de Cursillos de Cristiandad está presente en 63 países de todos los continentes y que todas las comunidades constituyen un componente integral de la vida de la Iglesia.

“Sois un don del Espíritu Santo, un instrumento indispensable de la misión evangelizadora, la expresión de la vitalidad de la Iglesia en nuestros días”, aseguró.

Refiriéndose las asociaciones laicales y movimientos eclesiales, el cardenal destacó tres tareas propias de su actividad: “Ser escuelas de santidad, de misión y de comunión”.

En este sentido, explicó que el mundo necesita verdaderos cristianos santos, por lo que los movimientos y asociaciones laicales deben ser misioneros y evangelizadores, así como verdaderas escuelas de comunión.

La eucaristía fue concelebrada por el obispo de Córdoba Demetrio Fernández; el arzobispo de Sevilla Juan José Asenjo; el obispo de Asidonia-Jerez José Mazuelo; el nuncio apostólico en España Renzo Fratini, y el obispo de Segovia Ángel Rubio.

La celebración comenzó con la intervención del obispos de Córdoba, quien manifestó que “hoy es un día de fiesta en la diócesis de Córdoba porque a través del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, miles y miles de personas se han encontrado con Jesucristo en su Iglesia Santa”.

Recordando el canto característico de los Cursillos, De Colores, el obispo añadió: “La ocasión del Cursillo mil es una oportunidad para agradecer a Dios tantos beneficios obtenidos a lo largo de estos 58 años, 'de colores', en la Diócesis de Córdoba”.

Asimismo, exhortó a los presentes a que la eucaristía de hoy les ayude a sentirse acogidos por la Iglesia madre que impulsa a la Nueva Evangelización.

Dirigiéndose al cardenal, monseñor Demetrio Fernández pidió que le transmita al papa Benedicto XVI una profunda adhesión filial y el agradecimiento por la concesión de indulgencia plenaria a todos los asistentes de la Eucaristía, así como a los que se unieron a ella espiritualmente o a través de Canal Diócesis TV, cuyo decreto leyó a los presentes.

Encuentros con laicos y jóvenes

Con anterioridad a esta celebración, el cardenal Rylko visitó la diócesis de Córdoba y estuvo presente en varios encuentros diocesanos.

El sábado 21 de enero, los movimientos y asociaciones laicales de la diócesis se reunieron en la casa de Cursillos San Pablo para celebrar el Encuentro del Laicado Asociado y compartir sus experiencias.

Tras una mañana de trabajo en grupo en la que abordaron el tema de la Nueva Evangelización, el cardenal Rylko, en una conferencia, abordó el tema de la misión fundamental de los laicos respecto a esta Nueva Evangelización. Invitó a los laicos a ser verdaderas semillas y a insertarse en todos los ámbitos sociales.

Abordó el problema del relativismo e insistió en la necesidad del encuentro personal con Cristo como fundamento de la identidad cristiana, así como de fomentar una profunda iniciación cristiana postbautismal que lleve a descubrir la belleza de ser cristianos. "¡Vale la pena ser cristianos, es algo de lo que debemos estar orgullosos!", dijo el cardenal.

Sobre los desafíos que el mundo plantea hoy a la Iglesia, explicó que el papa Benedicto XVI recuerda que "la Evangelización no es tanto una cuestión de métodos sino sobre todo, de nuestro ser o no ser auténticos cristianos discípulos de Jesucristo".

Posteriormente, el cardenal, acompañado del obispo de Córdoba, se trasladó a la iglesia de la Compañía donde lo esperaban cientos de jóvenes que se habían preparado rezando ante las reliquias de san Juan de Ávila, copatrón de la jornada Mundial de la Juventud en Madrid.

El cardenal se ha dirigido a los jóvenes recordando las palabras del beato Juan Pablo II "vosotros sois los jóvenes de las jornadas mundiales de la juventud". Y añadió: "el Papa nos recuerda que no se comienza a ser cristiano por una decisión ética sino por el encuentro con una persona que da un nuevo sentido a la vida".

Citó los abundantes frutos que han suscitado estos encuentros que han ayudado a muchos jóvenes a madurar distintas opciones de vida, ya sea al sacerdocio, a la vida consagrada o al matrimonio cristiano. El cardenal pidió a los jóvenes que amen a la Iglesia que les ha ayudado a conocer a Cristo y a descubrir la belleza de su amor.

El encuentro finalizó con la celebración de una eucaristía en la que el cardenal pidió a los jóvenes: "¡No os guardéis a Cristo para vosotros mismos, el mundo necesita el testimonio de vuestra fe!".