Cardenal Sarr: Para luchar contra el Sida hace falta educación moral

El arzobispo de Dakar explica la experiencia llevada a cabo en Senegal

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DAKAR, miércoles 25 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- Para combatir el Sida en África es necesaria sobre todo la educación en valores, considera el cardenal senegalés Théodore-Adrien Sarr.

El purpurado, arzobispo de Dakar, explicó cómo desde 1995 en Senegal, a petición del entonces presidente Abdou Diouf, las comunidades religiosas cristiana y musulmana se comprometieron en la lucha contra el Sida.

"Dijimos que podríamos predicar y exhortar en favor de la abstinencia y la fidelidad, y lo hemos hecho, tanto cristianos como musulmanes. Y si hoy la tasa de contagio del Sida en Senegal permanece bajo, creo que es gracias a las comunidades religiosas, que han insistido en la moral y en los comportamientos morales", explicó este martes a los micrófonos de Radio Vaticano.

"Dado que no creo que el profiláctico pueda erradicar el Sida, creo que sigue siendo verdaderamente válido nuestro llamamiento a la abstinencia y a la fidelidad, y por tanto a los valores morales y a la observancia de las costumbres sexuales".

Aunque reconoció que en algunos países del continente podría haber dificultades "porque hay costumbres distintas", el purpurado sostiene que "en todo caso es necesario saber que África es muy variada y que hay sociedades africanas que conocen muy bien el concepto de la abstinencia, de la fidelidad, y que lo cultivan" y que "es necesario ayudarles a continuar a cultivarlo".

En cuanto al Senegal, confesó temer que "si se empezaran a distribuir masivamente los profilácticos a nuestros jóvenes, esto no les ayudaría y sería mucho más difícil controlarse y permanecer fieles hasta el matrimonio".

"Pienso que ayudar a la gente a través de la educación a aprender el esfuerzo de controlarse sigue siendo una contribución válida para la prevención del Sida", comentó.

Según el cardenal Sarr, "es una pena que, en lugar de reflexionar sobre cómo el Papa ha sido acogido y sobre todo aquello que ha vivido con las poblaciones del Camerún y de Angola, algunos medios hayan puesto el acento casi exclusivamente en la cuestión del profiláctico y del aborto".

"En este viaje ha habido cosas hermosas que es necesario transmitir, y en cambio algunos no han encontrado nada mejor que hacer que alimentar polémicas", que por otra parte "han sido agrandadas, sobredimensionadas respecto al resto del contenido" de la visita papal.

Al respecto, el cardenal declaró que "es cada vez más necesario que Occidente y los occidentales dejen de pensar que sólo ellos sean los depositarios de la verdad, que sólo lo que ellos conciben como forma de ver y de actuar sea válido".

En cuanto a sus propias impresiones sobre el viaje papal, el purpurado afirmó que "si el Papa ha puesto sobre la mesa estos dos problemas, del aborto y de los profilácticos, quizás sea para recordarnos a los africanos, y especialmente a los obispos de África, que es mejor pensar con nuestra cabeza y por nosotros mismos; vivir el Evangelio y sus valores para promoverlos por nosotros mismos, esos valores que nos parecen siempre nuestros".

"En cualquier caso, yo me he comprometido a trabajar para que podamos expresarnos y demostrar que tenemos formas de ver y actuar que son válidas, aunque sean distintas de las que algunos nos proponen", concluyó.