Caritas denuncia que la pobreza extrema es el principal motor del tráfico de personas

Interviene en la Iniciativa global de lucha contra el tráfico humano

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VIENA, miércoles, 13 febrero 2008 (ZENIT.org).- Cáritas ha afirmado que la pobreza extrema es el principal motor del tráfico de personas ante la Iniciativa global de lucha contra el tráfico humano, un foro convocado por la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODD), que se celebra en Viena del 13 al 15 de febrero.

Caritas Internationalis, la red de 162 agencias católicas nacionales, hizo un llamamiento en el encuentro «a adoptar políticas migratorias y económicas que reduzcan la vulnerabilidad ante el tráfico, y que al mismo tiempo afronten las raíces de este tráfico con una acción decidida para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio».

«Combatir el tráfico significa preservar la dignidad humana, luchar contra la pobreza, y promover y defender los derechos humanos. Todos estos elementos se encuentran en el corazón de la misión y del trabajo de Caritas», explica el documento que ha sometido a la asamblea esta institución.

El presidente de Caritas Internationalis es el cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa.

Caritas constata que el tráfico de estos seres humanos «creados a imagen de Dios» les reduce a «esclavos con actos criminales que violan los derechos humanos básicos, la dignidad inviolable y la integridad de la persona humana».

Según la organización católica «el tráfico de seres humanos es alimentado por la pobreza, que con frecuencia es agravada por la injusticia y por la falta de oportunidades que hacen que la gente sea vulnerable a los criminales».

«En la legítima búsqueda de condiciones de vida decentes o de supervivencia, cientos de miles de personas, cada vez más mujeres, dejan sus comunidades y son atraídas o atrapadas en la esclavitud».

Caritas hace un llamamiento a «los  líderes del mundo, en particular a los de las naciones más ricas, para que honren sus compromisos adoptados para combatir la pobreza y para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio».

«Estas promesas incumplidas están engendrando desesperación y una deshumanizante injusticia, que es lo que significa el tráfico de personas y la esclavitud», concluye la organización.

La iniciativa global de las Naciones Unidas para el combate del tráfico de personas, ha sido concebida para unir fuerzas y coordinar la lucha contra este problema, basándose en los acuerdos alcanzados en las Naciones Unidas.

Hasta hoy, más de 110 naciones han firmado el protocolo para la prevención, supresión y castigo del tráfico de personas, especialmente de mujeres y niños, que complementa la Convención de Palermo contra el crimen organizado transnacional.

En la conferencia participan también otras realidades católicas, como es el caso de los salesianos, representados por don Meinolf von Spee, encargado de «Don Bosco Internacional».