Cáritas Española denuncia las polí­ticas que señalan y criminalizan al 'otro'

En el Dí­a Internacional del Migrante, esta entidad afirma que 'se nos está olvidado integrar y no discriminar'. Como dice el Papa, 'es necesario avanzar desde la cultura del rechazo, a la cultura del encuentro'

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 510 hits

En el Día Internacional del Migrante, Cáritas Española ha difundido hoy un comunicado en el que señala que "se nos está olvidado integrar y no discriminar". Este es un mensaje cada vez más silenciado: "las personas migrantes ya forman parte del 'nosotros'" y "su presencia en nuestra sociedad es un hecho incontestablemente positivo", añade la nota. Además, "como sociedad y como Iglesia no podemos dejar de señalar que las razones para migrar son las mismas que buscan hoy muchos de nuestros jóvenes que emigran en busca de nuevas oportunidades y de un futuro más digno".

En su escrito, Cáritas explica que "nuestra sociedad se ha transformado en una sociedad diversa. Y diversa quiere decir distinta, pero también quiere decir mejor". "Somos conscientes, sin embargo, de que la defensa de esta realidad se produce en un contexto de endurecimiento del discurso y las políticas públicas, que tienden a señalar y criminalizar al 'otro'", lamenta. Por ese motivo, "es necesario avanzar -- como señala el papa Francisco --desde 'la cultura del rechazo, a la cultura del encuentro'", apunta la organización caritativa.

En este momento, recuerda Cáritas, "las políticas de migración, tanto a nivel europeo como a nivel nacional, siguen centradas en unos métodos de control de los flujos migratorios que, bajo el objetivo de reforzar la lucha contra las mafias -- que, sin duda, hay que combatir --, no dejan de reforzar los mecanismos de acceso mediante métodos disuasorios que lo único que consiguen es infligir más dolor".

Y como denuncian los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones en su reciente Mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2014, “a los inmigrantes les abrimos las puertas cuando los necesitamos y se las cerramos cuando su presencia choca con nuestros intereses”.

A fecha de hoy, denuncia Cáritas, "no existen políticas orientadas a explorar otras posibilidades más flexibles de acceso al territorio, ni una apuesta por impulsar políticas de desarrollo económico y social en los países de origen". En lugar de ello, asegura, "no dejamos de constatar dificultades crecientes en los procedimientos de documentación y renovación, y la persistencia en un modelo que supone encerrar a las personas migrantes en centros de internamiento".

Por eso, como recuerda el papa Francisco, “respetando la independencia y la cultura de cada nación, hay que recordar siempre que el planeta es de toda la humanidad y para toda la humanidad, y que el solo hecho de haber nacido en un lugar con menores recursos o menor desarrollo, no significa que vivan en menor dignidad” (Evangelii Gaudium, 190).

Cáritas está acompañando a personas cuyo proyecto de vida se ve interrumpido por falta de oportunidades, familias que, empujadas al retorno a sus países de origen,  tienen que sufrir una nueva ruptura, un nuevo duelo migratorio y afrontar un regreso que, lejos de ser voluntario, se convierte en una nueva expulsión. Acompañan también a muchas otras familias, que en este nuevo contexto de precariedad social caen en la irregularidad sobrevenida y, con ello, en la exclusión en el acceso a derechos tan básicos como la salud.

(RED/IV)