Cáritas Española pide una salida ética a la crisis

Durante la presentación de su Memoria de Empleo y Economí­a Social 2013, llama al voto comprometido con los 80 millones de empobrecidos en Europa

Madrid, (Zenit.org) Iván de Vargas | 446 hits

Cáritas Española ha presentado esta mañana la Memoria de Empleo y Economía Social 2013. En este informe se detallan las acciones de acompañamiento desarrolladas con 77.072 personas en todo el país durante el pasado año por los centros y servicios de esta organización de la Iglesia católica.

Según los datos facilitados por la propia entidad, el 15,6 por ciento de estas personas consiguieron incorporarse a un empleo, lo que supone que 12.028 beneficiarios volvieron a trabajar tras haber participado en los procesos personalizados de formación, orientación, intermediación o autoempleo puestos en marcha por la Confederación.

Además, Cáritas invirtió 35.957.092 euros para sus acciones de Empleo y Economía Social en 2013 en todo el Estado español. El 62 por ciento de estos fondos proceden de aportaciones privadas y de ingresos procedentes de las actividades económicas desarrolladas por las empresas de economía social que gestionan las distintas Cáritas Diocesanas, y el 38 por ciento restante de subvenciones públicas.

El documento supone "un ejercicio de transparencia, al mostrar todo lo que ha supuesto nuestro compromiso con el empleo de las personas más desfavorecidas y los recursos que hemos invertido para lograrlo", señalaron en la rueda de prensa Sebastián Mora, secretario general de Cáritas, y Félix Miguel Sánchez, coordinador del Equipo de Promoción de Derechos y Economía Solidaria.

Frente a la realidad del desempleo, Sebastián Mora realizó una serie de propuestas para que la salida de la crisis sea también "una salida ética que tenga en cuenta a los más vulnerables". Para ello, sugirió la inclusión de una "cláusula social que prime la contratación de personas en exclusión" y "una redistribución del trabajo que no implique más precarización".

"Se necesitan programas específicos y un liderazgo especial de la administración pública. Se dice que estas personas no tienen cualificación, ni formación, pero no debe haber ciudadanos de primera y segunda, si no ciudadanos con dignidad", afirmó.

Asimismo, el secretario general señaló que han presentado estas medidas porque, "como demandaba el papa Francisco durante la audiencia general celebrada en Roma el pasado miércoles, no queremos quedarnos `con los brazos cruzados´ ante el drama del desempleo".

Y, al igual que el Pontífice argentino, Cáritas dirige estas propuestas "a todos los responsables para pedirles que abran los ojos y hagan todos los esfuerzos posibles de creatividad y de generosidad para devolver la esperanza a estos hermanos y a todos los parados que ha causado el despilfarro y la crisis", enfatizó.

Ante esta dramática situación, Cáritas hizo un llamamiento a los españoles para que voten en las elecciones europeas y entiendan que "el modelo social europeo está en crisis". Citado la Evangelii gaudium, Sebastián Mora invitó a "un voto comprometido con una realidad que ataque estructuralmente los males de la inequidad que viene de la autonomía radical de los mercados y la especulación financiera".

"Son más de 80 millones de personas empobrecidas en Europa que reclaman un voto responsable, más allá de las salidas a corto plazo. Reclaman un modelo social donde todos seamos iguales en dignidad", precisó.

Preguntado por ZENIT por las claves para generar empleo, el secretario general propuso un crecimiento orientado a la mejora de la calidad de vida de las personas, sobre todo, de las más vulnerables y comprometido con la sostenibilidad medioambiental; una redistribución del trabajo garantizando la calidad del empleo y una protección social adecuada; y el impulso de un modelo de emprendimiento colectivo y solidario.

Por su parte, Félix Miguel Sánchez reconoció que "los procesos de búsqueda de empleo se alargan y las posibilidades son mínimas. Cáritas ha preferido llegar a través de sus distintos programas a lo que se puede, pero con una intensidad y calidad suficiente". "Es casi una proeza que casi el 16% de las personas participantes hayan accedido a un empleo", aseguró.

Los participantes en las acciones de empleo y formación de Cáritas son personas que están sufriendo directamente las consecuencias del modelo socioeconómico que ha generado una tasa de desempleo que se mantiene en el 26 por ciento en España. Estas personas continúan siendo mayoritariamente mujeres y suponen un 62 por ciento del total, frente al 38 por ciento de hombres. 

En cuanto a su procedencia, el 53 por ciento son ciudadanos españoles y el 47 por ciento son de origen extranjero. De las 36.224 personas inmigrantes acompañadas en 2013, el 79 por ciento (28.517 personas) proceden de países extracomunitarios. Y si se analiza el nivel de formación alcanzado, el 47 por ciento de las personas que participan en los servicios de empleo de Cáritas cuenta con estudios básicos.

A la vista de estas cifras, es posible definir el perfil mayoritario de intervención del Programa de Empleo de Cáritas. Se trata de una mujer española, de entre 25 y 45 años, y con un bajo nivel formativo.

Sin duda, la inserción a través del empleo de las personas en situación de mayor dificultad social es una de las apuestas estratégicas de Cáritas a la hora de afrontar los efectos de la exclusión social y la desigualdad en España.

Las iniciativas de economía social, a las que la Memoria dedica un apartado específico, son también una apuesta clara de Cáritas para poner en práctica un modelo de economía solidaria y alternativa.

Durante 2013, se llevaron a cabo en toda España 37 iniciativas de economía social, que generaron un total de 689 puestos de trabajo, de los cuales 404 son empleos de inserción para personas especialmente vulnerables.