Cáritas Filipinas: urge proporcionar alimento y refugio a las víctimas

Mons. Pabillo pide 'más transparencia en la gestión de las donaciones, para que vayan directamente a las ví­ctimas y no al Gobierno'

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 741 hits

Una semana después de la tragedia que asoló las Filipinas el pasado 9 de noviembre, el obispo auxiliar de Manila y presidente de Caritas Filipinas (NASSA), Mons. Broderick Pabillo, hace balance sobre la situación actual en el país tras el paso del tifón Haiyan.

En una entrevista difundida por la entidad caritativa de la Iglesia, el prelado pide “más transparencia en la gestión de las donaciones", para que vayan directamente a las víctimas y no al Gobierno. Además, subraya que "la mayor prioridad es proporcionar alimento y refugio" a los afectados por el tifón. Y advierte que, tras la catástrofe, "hay riesgos de salud importantes". Por su interés, ZENIT difunde su contenido íntegro.

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¿Está llegando la ayuda humanitaria a las víctimas del tifón?

Mons. Broderick Pabillo: Nosotros estamos intentando llegar a las zonas devastadas, especialmente en las islas de Leyte y Samar, que fueron las más afectadas. Pero aún es muy difícil. No hay electricidad ni combustible, y no tenemos comunicación con la gente que está allí. Hemos enviado ayuda por avión y barco a grandes ciudades, como Tacloban y Cebú, desde donde podemos distribuirla a las víctimas. El mayor problema es que tienen que caminar hasta los puntos de distribución de la ayuda y esto no es nada fácil, si se tiene en cuenta que los supervivientes, hambrientos y exhaustos, tienen que recorrer a pie decenas de kilómetros.

¿Se ha producido una explosión de solidaridad en el país?

Mons. Broderick Pabillo: Así es. Los filipinos que no han sido afectados por el tifón están dispuestos a ayudar a las víctimas, con donaciones y también con oraciones. Aquí, en Manila, muchos voluntarios están preparando los paquetes de ayuda que se envían a las zonas siniestradas. También están acogiendo a los sobrevivientes que han conseguido llegar a Manila y a Cebú. Aunque no son muchos, ya que solamente están volando aviones militares, nos hablan de la situación terrible y desesperada en la que se encuentran las personas que se han quedado. Hay carencia de todo, incluyendo medicinas, alimentos y agua.

Debo añadir que hemos organizado una novena de oración en homenaje a las víctimas en todas las parroquias del país hasta el 19 de noviembre, así como colectas de dinero para ayudar a los damnificados.

¿Cuáles son las prioridades para los próximos días?

Mons. Broderick Pabillo: La mayor prioridad es proporcionar alimento y refugio a las víctimas del tifón. La comunidad internacional debe continuar ayudándonos, sabiendo que en pocos días podremos llegar a las zonas más remotas. Mientras tanto, necesitamos más helicópteros para enviar paquetes con ayuda humanitaria a los cientos de pueblos a los que no hemos conseguido llegar. Para el Gobierno, la prioridad es despejar las carreteras y recoger los cuerpos que aún están insepultos entre los escombros. Muchas de las víctimas han tenido que enterrar a sus seres queridos ellos mismos. Y hay riesgos de salud importantes.

Por último, me gustaría pedir una mayor transparencia en la gestión de las donaciones. Es de vital importancia que la ayuda proporcionada por los Estados y por las organizaciones intergubernamentales vaya directamente a las víctimas y no al Gobierno, como ha sucedido en el pasado.