Cáritas Internationalis: la primera causa de la pobreza, las guerras

Afronta en Roma la condición de desigualdad de la mujer

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ROMA, 13 junio 2001 (ZENIT.org).- Los representantes de la confederación católica de ayuda más grande del mundo, Caritas Internationalis, se encuentran reunidos en Roma para delinear nuevos mecanismos de intervención en situaciones de emergencia y proyectos de reconciliación.



En las sesiones de trabajo participan sesenta representantes de las 154 Cáritas nacionales esparcidas por el mundo, que gozan del mandato de sus respectivas Conferencias episcopales. El encuentro sirve también para la presentación de informes sobre el trabajo desarrollado a nivel local.

Asimismo, la reunión anual del Comité Ejecutivo de Cáritas, que se encuentra reunido en su sede central, en el edificio vaticano de San Calixto, del 11 al 15 de junio, está analizando la problemática de la igualdad de oportunidades entre el hombre y la mujer, y la relación entre militarización y ayudas humanitarias.

Por lo que se refiere a la cuestión de la igualdad de oportunidades entre el hombre y la mujer, el director de Cáritas Somalia, monseñor Giorgio Bertin, presente en la asamblea, ha explicado a los micrófonos de «Radio Vaticano» que en los países del Cuerno de África se trata de un tema decisivo.

«Todavía hoy tienen lugar prácticas horribles, como la infibulación, que ultraja de manera verdaderamente vergonzosa la dignidad femenina --explica el sacerdote--. En las secciones de Cáritas de Djibouti y Somalia estamos trabajando para que ante esta práctica tenga lugar un cambio sobre todo mental. Pero no es más que un ejemplo para mostrar que vivimos situaciones que ponen a dura prueba a la mujer, en una situación de constante desventaja con respecto al hombre».

Por lo que se refiere a la cuestión de la reconciliación, Bertin explica que se trata de un tema decisivo para Cáritas, pues «las grandes formas de pobreza dependen sobre todo de la ausencia de paz, de la falta de aceptación de las diferencias que pueden ser tribales, lingüísticas, económicas. En definitiva, la falta de relaciones justas entre las poblaciones».