Carmelitas ayudarán a inmigrantes africanos, pese a oposición gubernamental

El obispo de Cádiz-Ceuta les ofrece su apoyo

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MADRID, 29 enero 2003 (ZENIT.org).- Las Carmelitas de la Caridad de Vedruna seguirán siendo fieles a su nombre y continuarán tratando de desempeñar labores caritativas entre los cientos de inmigrantes que llegan a Ceuta.



Éste es el contenido del comunicado hecho público por esta institución religiosa ante unas declaraciones recientes del delegado del Gobierno en Ceuta, Luis Vicente Moro, quien ha acusado a las monjas de obstaculizar el cumplimiento de la Ley de Extranjería e incluso de incurrir en la ilegalidad.

Las carmelitas llevan años socorriendo a los inmigrantes quienes, según una nota hecha pública por el obispado de Cádiz-Ceuta, «han llegado enfermos, ateridos, mojados, con muchas carencias y con la necesidad de atenciones primarias y urgentes».

Estos últimos días, alrededor de 200 de ellos se han refugiado «en los barracones del Sardinero, en condiciones absolutamente lamentables, indignas e infrahumanas», ya que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) tiene sus 420 plazas cubiertas.

Las monjas recibieron el lunes los primeros apoyos que hacían frente al hostigamiento del delegado del Gobierno. Las organizaciones no gubernamentales CEAR y la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía apoyaron a las monjas porque «palían una situación de absoluto desbordamiento de los dispositivos de acogida en Ceuta, que obliga a centenares de personas a dormir en la calle o en barracones, con los consabidos incidentes provocados por la desesperación y las condiciones de vida infrahumanas», según ha informado el diario “El Mundo”.

El obispado, en su nota, ha corroborado que «no todos los inmigrantes que acceden a Ceuta llegan en las mejores condiciones, ni parece ser que todos puedan ser atendidos adecuadamente en el Centro de estancia temporal del Imserso».

«La Iglesia de Ceuta siempre ha querido estar atenta a todas estas situaciones, y de una forma u otra ha prestado su humilde ayuda y su cercanía y acompañamiento, ya que por encima de cualquier otra consideración se trata de personas humanas», prosigue el comunicado.

Las Carmelitas de la Caridad han querido exponer su postura frente a los apoyos y hostigamientos de unos y otros y han asegurado en otra nota que «el trabajo que venimos realizando está enmarcado en la opción pastoral de una Iglesia que quiere ser lugar de acogida, de encuentro y de atención humana y pastoral de todas las personas».

Las monjas han manifestado su voluntad de estar «especialmente atentas a los inmigrantes con mayores carencias humanas y a los colectivos más desprotegidos, en situación de riesgo que vienen huyendo del hambre y de la guerra», todo ello «sin hacer diferencias de religión, cultura, o procedencia».

Las carmelitas, además, muestran en el comunicado su rechazo a «la Ley Orgánica 8/2000, la llamada Ley de extranjería, por todo lo que supone de violación de los Derechos Humanos», y manifiestan su deseo de continuar ayudando a los inmigrantes.