Carta a los sacerdotes: ministros de la misericordia de Dios

Del cardenal Piacenza en la Jornada Mundial de Oración para la Santificación del Clero

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 25 abril 2012 (ZENIT.org).- El cardenal Mauro Piacenza, prefecto de la Congregación para el Clero y el secretario del dicasterio, monseñor Celso Morga Iruzubieta, arzobispo titular de Alba Marítima, han dirigido una carta a los sacerdotes con motivo de la “Jornada Mundial de Oración para la Santificación del Clero”, el próximo 15 de junio.

"La expresión de la Escritura 'Esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación' (1Ts 4, 3), aunque vaya dirigida a todos los cristianos, se refiere en modo particular a nosotros, los sacerdotes, que hemos aceptado no sólo la invitación a 'santificarnos', sino también a convertirnos en 'ministros de santificación' para nuestros hermanos", afirma la carta.

"Este es nuestro estupendo destino --añade--: no podemos santificarnos sin trabajar para la santidad de nuestros hermanos, y no podemos trabajar para la santidad de nuestros hermanos sin que antes hayamos trabajado y trabajemos para nue stra santidad".

"Como ministros de la misericordia de Dios, sabemos, por tanto, que la búsqueda de la santidad siempre se puede retomar, a partir del arrepentimiento y el perdón. Pero a la vez sentimos la necesidad de pedi rlo, cada sacerdote, en nombre de todos los sacerdotes y para todos los sacerdotes", explica.

Recuerda que, para el mes de octubre de 2012, se ha convocado la Asamblea General del Sínodo de los Obispos sobre el tema de "La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana".

Se nos pedirá, afirma, trabajar en profundidad sobre cada uno de estos “capítulos”:

– sobre el Concilio Vaticano II, a fin de que sea de nuevo acogido com o «la gran gracia de la que la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX»: “Una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que comienza ”, “una gran fuerza para la renovación siempre necesaria de la Iglesia”4;

– sobre el Catecismo de la Iglesia Católica, para que realmente se acoja y se utilice «como instrumento válido y legítimo al servicio de la comunión eclesial y como una regla segura para la enseñanza de la fe».

– sobre la preparación del próximo Sínodo de los Obispos, para que sea realmente «una buena ocasión para introducir a todo el cuerpo eclesial en un tiempo de especial reflexión y redescubrimiento de la fe ».

"Hoy son sobre todo los sacerdotes, en su adoración diaria y en su ministerio diario, quienes deben encauzarlo todo hacia la Comunión Trinitaria: sólo a partir de esta y adentrándose en esta, los fieles pueden descubrir verdaderamente el rostro del Hijo de Dios y su contemporaneidad, y pueden verdaderamente llegar al corazón de todo hombre y a la patria a la cual todos están llamados. Y sólo así los sacerdotes podemos ofrecer de nuevo a los hombres de hoy la dignidad del ser persona, el sentido de las relaciones humanas y de la vida social, y la finalidad de toda la creación", concluye la carta.

Se puede leer el texto completo de la carta en: http://www.zenit.org/article-42052?l=spanish.