Carta del Santo Padre al cardenal Antonio Cañizares, su enviado especial

El purpurado español representará al Pontí­fice en la clausura del V Centenario de la primera diócesis en tierra firme de América, Santa Marí­a la Antigua, en Panamá

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 767 hits

El pasado 18 de enero, el papa Francisco nombró al cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, su enviado especial para las celebraciones conclusivas del jubileo celebrado en el quinto centenario de la primera diócesis en tierra firme de América (Santa María la Antigua) en Panamá, que tendrá lugar los días 14 y 15 de febrero de 2014.

Con una carta, escrita en latín y difundida hoy por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Santo Padre ratifica el nombramiento del purpurado español como su enviado especial.

Del mismo modo, le autoriza para impartir la bendición apostólica en nombre del Pontífice para que "sea signo de renovación de las almas" de los participantes en este importante acontecimiento eclesial.

"Esta celebración nos da la oportunidad, no solamente de rememorar este aniversario, sino de aumentar el fervor en esta regiones", añade el Papa en el texto.

El nombramiento, según la misiva, surge de la petición del arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, de que la Santa Sede enviará algún cardenal para clausurar este ciclo de celebraciones que conmemoran los 500 años de la primera diócesis americana en tierra firme, la de Santa María la Antigua, patrona del país centroamericano.

El 9 de septiembre de 1513, el papa León X firmó la Bula “Pastoralis officii debitum” con la que erigía la diócesis de “Santa María la Antigua del Darién”. Más tarde todo el mundo se dio cuenta de que había resultado ser la primera diócesis erigida en la tierra firme americana.

La historia dice que la nueva diócesis recibió el nombre del villorrio fundado el 1510 por Balboa y Enciso, bautizado con el nombre de Santa María la Antigua en cumplimiento de la promesa a la Santísima Virgen María si salían bien librados en el encuentro con los indígenas. En la Bula se eleva al rango de Catedral la capilla, un humilde bohío del cacique Cémaco, y el villorrio recibe el título de ciudad. La sede fue posteriormente trasladada a lo que se conoce como Panamá la Vieja en 1521, desde donde la torre de la Catedral sigue hablando de las raíces de la vida cristiana en estas tierras.

La historia refiere que, al divisar desde lejos el mar desconocido, el clérigo Andrés de Vera, capellán de los expedicionarios, guió al grupo a cantar el Te Deum y que Vasco Núñez de Balboa, al entrar en sus aguas hasta las rodillas, llevaba en una mano un estandarte sobre el cual estaba representada la imagen de Santa María la Antigua.

El papa León X nombró primer obispo al franciscano fray Juan de Quevedo, al que sucedió el dominico fray Vicente de Peraza y así, en una sucesión apostólica, 47 obispos hasta Mons. José Domingo Ulloa. Hoy el territorio panameño se halla subdividido en 8 circunscripciones eclesiásticas.

Santa María la Antigua, declarada patrona de la República de Panamá el 9 de septiembre del año 2000 por la Conferencia Episcopal Panameña y ratificada como tal por el papa Juan Pablo II, ha acompañado con su mirada y su protección materna los comienzos de la predicación del Evangelio en estas tierras y sigue siendo punto de referencia para sus gentes.

Texto íntegro de la carta del Santo Padre en latín:

Venerabili Fratri Nostro ANTONIO S.R.E. Cardinali CAÑIZARES LLOVERA Congregationis de Cultu Divino et Disciplina Sacramentorum Praefecto

Quingentesimus recolitur annus ex quo tempore prima dioecesis in Americana terra, praeter insulas, provido Decessoris Nostri Leonis PP. X de consilio est condita. Ad illa profecto loca Evangelii nuntius quondam allatus est Dominique salutaria beneficia gentibus illis ministrari coepta sunt, actuosis operantibus missionariis, qui, in spiritali homines studio incensi, Salvatoris iis praebuerunt saluberrima verba. Sic feliciter prima exstitit episcopalis Sedes S. Mariae Antiquarensis, floridioris aevi illius Continentis veluti signum.

Admodum ideo aequum est et convenit ut eventus hic congruenter commemoretur et optimo iure extollatur. Celebratio enim haec copiam dat et facultatem non huius rei dumtaxat memoriam repetendi, verum in latissimis his regionibus ferventiorem religionis sensum concitandi.

Divina igitur suffragante gratia, mensis Februarii diebus XIV-XV, finis imponetur quintae saeculari recordationi illius primae conditae dioecesis, frequenti adstantium ecclesiasticorum laicorumque corona.

Quocirca cum Venerabilis Frater Iosephus Dominicus Ulloa Mendieta, O.S.A., Archiepiscopus Metropolita Panamensis, itemque Conferentiae Episcoporum Panamensium Praeses, rogavisset ut Purpuratum Patrem mitteremus, huic postulationi obsecundandum iudicavimus, quo ritus ille elatius et luculentius perageretur. Ad te ideo, Venerabilis Frater Noster, cogitationem convertimus, qui idoneus occurris ut eventui illi intersis personamque inibi Nostram geras. Itaque permagna moti affectione, te Missum Extraordinarium Nostrum renuntiamus et constituimus ad celebrationem quam supra diximus agendam.

Universis igitur participibus fidelibusque inibi cunctis voluntatem Nostram benignam ostendes, ac pariter cohortationem ad pristinam illam pietatem repetendam tenendamque, cunctis suam operam navantibus. Omnibus Nostro nomine auctoritateque Benedictionem Apostolicam impertias volumus, quae sit animorum renovationis signum et futuro de tempore supernarum gratiarum documentum, ab omnibus pro Nostro Petrino munere frugifere absolvendo simul preces petentes.

Ex Aedibus Vaticanis, die XVI mensis Ianuarii, anno MMXIV, Pontificatus Nostri primo.

FRANCISCUS