Católicos y ortodoxos rusos aliados para defender la familia y la vida

El Patriarcado de Moscú y el Pontificio Consejo de la Familia escriben una declaración conjunta. Manifiestan preocupación por influencias negativas de la globalización

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 731 hits

Se ha publicado un comunicado conjunto del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú con el Pontificio Consejo de la Familia, del cual Mons.Vincezo Paglia anticipó algunos conceptos, este miércoles pasado a ZENIT, en el marco del encuentro: “Ortodoxos y católicos juntos por la familia”.

El Consejo Pontificio para la Familia y el Departamento para las Relaciones del Exterior del Patriarcado de Moscú realizaron el pasado 13 de noviembre el congreso: "Ortodoxos y católicos juntos por la familia".

Las conferencias introductivas fueron del presidente del departamento para las Relaciones del Exterior del Patriarcado de Moscú, el metropolita Hilarión de Volokolamsk y del presidente del Consejo  Pontificio para la Familia, el arzobispo Vincenzo Paglia.

En el comunicado conjunto, informan que "las conferencias han confirmado una amplio compartir sobre cuestiones principales relativos al tema de la familia y vida. Se ha compartida la preocupación en torno a la familia en el mundo de la globalización", que ya fue subrayada varias veces por el patriarca de Moscú y de toda la Rus'Kirill, el 7 de diciembre de 2012 en el encuentro de Moscú con el arzobispo Paglia: "tanto los ortodoxos como los católicos se enfrentan en el tiempo actual con tendencias inquietante hacia la destrucción del instituto de la familia en la sociedad contemporánea, que son consideradas por muchos como no constructivas y peligrosas".

Continúa el documento afirmando que "los participantes han considerado que el congreso ha marcado una etapa significativa para un compromiso de las dos Iglesias en el promover y en el defender la familia, 'motor del mundo y de la historia', como ha revelado papa Francisco".

Por ambas partes ha sido analizada la "profunda crisis que hoy está atravesando la familia". Además, "la hegemonía de una cultura individualista y consumista  - que va de la mano con la globalización del solo mercado - parece tener como primer efecto el debilitamiento y la destrucción de la familia y, con la familia, de cada formar asociada estable".

Asimismo reconocen ortodoxos y católicos que "por otra parte se están multiplicando las formas alternativas de 'familia'. Lamentablemente, se da por descontado que los individuos pueden 'hacer familia' en las formas más diversas" alegando que "lo importante es el 'amor'. La familia "ya no es negada, sino puesta junto a nuevas formas de experiencia relacional que son aparentemente compatibles con ésta, aunque si en realidad la priva de su significado", añade el texto.

"La destrucción de la especificidad sexual, propuesta por la nueva cultura del género debe encontrar por nuestra parte respuestas claras y convincentes", continúa. Por otro lado, explican que "el matrimonio, solo como en la unión de un hombre con una mujer, realiza una auténtica cultura de la diferencia, sin uniformar lo que es diverso". Lo que responde a la "esencial del ser humano y constituye la Buena Noticia por el mundo descristianizado".

Y para concluir, reconocen que en una sociedad en la que crece el número de los ancianos, asume una centralidad particular la relación entre las generaciones. Esto encaja en el amplio campo de los derechos de la familia, de los derechos de los niños y de los ancianos, los enfermos, el derecho al trabajo, al descanso y a la fiesta.

De la jornada de estudio "sale también reforzada la responsabilidad común de presentar la vía del matrimonio y de la familia como vía de santidad para las parejas cristianas. Del gran tesoro de nuestras iglesias es necesario extraer la riqueza teológica, espiritual y cultural para ofrecer nuestro testimonio cristiano sobre los valores del matrimonio y de la familia de forma más eficaz y actual".

Ver también la entrevista: Mons. Paglia: católicos y ortodoxos, sobre la familia estamos en el 'Zenit'