Celebraciones por el primer mes de Francisco

Una iniciativa de la Comisión Pontificia para América Latina

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) José Antonio Varela Vidal | 904 hits

Ha pasado un mes desde el inicio del pontificado de Francisco. Hay quienes esperan que cumpla al menos los 33 días para respirar, en referencia al corto y también entusiasmante papado de Juan Pablo I.

Tanta expectativa se explica por los gestos y señales que viene lanzando Francisco al mundo. Algunos de ellos tienen relación con el modo en que podría ser --si quisiera--, un presbítero u obispo. No hace nada extraordinario..., solo habla y demuestra las características básicas de un pastor.

Celebración latina 

Con motivo de este primer mes, la Comisión Pontificia para América Latina (CAL) tuvo la feliz idea de celebrarlo en sus oficinas, convocando a los diversos latinoamericanos que tienen responsabilidades en la Curia romana y en el Vaticano.

Fue una pausa al mediodía para encontrarse y sentirse más convencidos de que el continente tiene mucho que aportar, y en este caso lo ha hecho con un papa. Los denodados esfuerzos y demás desvelos por mantener viva la llama del cristianismo en las tierras de Toribio de Mogrovejo, Rosa de Lima, Félix Varela, Juan Diego y Laura Montoya, se ven hoy compensados al elevarse una figura que no solo es un buen pastor, sino un verdadero hijo de América Latina.

La ocasión fue propicia para que se encontraran los cardenales Marc Ouellet y Giovanni Re, actual y anterior presidente de la CAL respectivamente. También llegó hasta la sede vaticana el otro argentino del Cónclave, Leonardo Sandri, así como el vicepresidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, el colombiano Octavio Ruiz Arenas.

Continente de la esperanza

Durante la breve pero significativa celebración, el cardenal Ouellet se expresó en términos entusiastas sobre el periodo que ha cumplido el papa Francisco, a quien le toca visitar de modo frecuente por la otra función que cumple como prefecto de la Congregación de los Obispos. Sus palabras denotaban esperanza y confianza sobre el rumbo que podría seguir el gobierno de la Iglesia.

Al acto asistieron otros invitados como los superiores mayores latinoamericanos de las congregaciones religiosas, así como los rectores de los colegios pontificios donde se forman los presbíteros del continente. En tan cordial reunión, se pudo ver a directivos y trabajadores de la Curia vaticana, que son originarios de tan lejanas tierras.

La presencia la completaron diplomáticos que trabajan en las embajadas respectivas y periodistas latinoamericanos que cubren informaciones de la Santa Sede.

También se supo de una próxima actividad organizada por la CAL para el mes de noviembre en México. Esta reunirá a los obispos de América Latina en el santuario de la Virgen de Guadalupe, con el fin de reflexionar sobre la Misión Continental en marcha.