Chile: Llaman al diálogo tras el asesinato del matrimonio Luchsinger-Mackay en territorio mapuche

Los jesuitas piden al Estado que condene todo asesinato en la Araucanía y el respeto a los derechos humanos de todos

Madrid, (Zenit.org) Nieves San Martín | 1187 hits

Carlos Bresciani SJ, encargado de la Misión Mapuche de la Compañía de Jesús, ha hecho público un escrito en el que pide la misma contundencia que ha puesto el Estado chileno en la condena del matrimonio de latifundistas Luchsinger-Mackay en condenar toda violencia y asesinato en Arauco y la Araucanía, región que es escenario de habituales conflictos por la tierra.

"Desde Tirúa, los jesuitas y colaboradores que caminamos en solidaridad junto a las comunidades mapuche volvemos a manifestar nuestro total rechazo a la violencia y reafirmamos nuestra vocación de diálogo y de paz", afirma en su escrito el padre Carlos Bresciani.

"Nos hacemos parte del dolor de la familia Luchsinger-Mackay de Vilcun" y añade que también "muchas familias mapuche y no mapuche han sufrido la muerte de sus seres queridos en el contexto de este conflicto en los últimos años".

Y hace un elenco de los nombres de todas las víctimas: Jorge Suarez Marihuán, Alex Lemún Saavedra, Agustina y Mauricio Huenupe Pavián, Julio Huentecura Llancaleo, Zenon Díaz Necul, Juan Collihuín Catril, Matías Catrileo Quezada, Jaime Mendoza Collío, José Toro Ñanco, Hugo Albornoz Albornoz, Héctor Gallardo Aillapán, Osvaldo Zapata Gutierrez, Werner Luchsinger Lemp, Vivianne Silvia MacKay González

Por ello, reitera, como comunidad, su "llamado al diálogo y la reparación histórica como único camino que establecerá una paz duradera". La "reparación histórica" se refiere a las tierras ancestrales de esta comunidad amerindia.

"Pedimos celeridad y claridad en la búsqueda de los responsables de este cruel atentado evitando criminalizar a todo un pueblo. Así también pedimos que el Estado de Chile demuestre el mismo rigor y la misma fuerza en la condena de toda violencia y de todo asesinato en Arauco y en Araucanía", añade.

Los jesuitas han "expresado en diversas ocasiones nuestra solidaridad con las justas demandas del pueblo mapuche" y recuerdan que "nuestros obispos lo han expresado de igual forma en su última carta pastoral".

"Hemos repetido una y otra vez que mientras no se atiendan las raíces históricas de dicha demanda no encontraremos caminos de justicia que aseguren la paz", subraya y en este sentido ve que, por el contrario, "los caminos para una solución a los orígenes históricos de este conflicto son el gran ausente del debate acrecentando el dolor de quienes esperan hace muchos años".

Condena de nuevo "el uso de violencia y el atentado a la vida de las personas" y hace hincapié en que "la demanda mapuche no puede ni debe confundirse con violencia contra personas y menos con muerte. Es una demanda de vida para su pueblo y para todos".

Afirma que considera la comunidad jesuita "que la persecución policial, el uso de ley antiterrorista y la judicialización del conflicto no son las herramientas para una solución de raíz".

Asegura que "quienes por otra parte han desestimado el diálogo y atacado con violencia le hacen un daño muy grande a la histórica y justa demanda de reparación del pueblo mapuche. La violencia sólo conduce a más violencia".

Y concluye que "la justicia, el diálogo y el respeto a los derechos humanos de todos es el camino para reconciliar la tierra herida y las relaciones rotas".

Para saber más: http://www.jesuitas.cl/mision-mapuche-compania-de-jesus/.