Chile: "Por una convivencia más humana y sin violencia

Pide el arzobispo de Santiago ante el asesinato de un joven homosexual

| 1184 hits

SANTIAGO DE CHILE, viernes 30 marzo 2012 (ZENIT.org).- El arzobispo de Santiago de Chile y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Ricardo Ezzati, publicó una declaración, este miércoles 28 de marzo, titulada "Por una convivencia más humana y sin violencia", en la que subraya que la sociedad chilena se conmueve por el fallecimiento del joven Daniel Zamudio, “cuyo estado de salud seguíamos con especial cercanía y preocupación, orando a Dios por él y su familia”.

Hace 25 días, una pandilla de jóvenes violentos atacó a Daniel Zamudio, de 24 años, sólo por ser homosexual. A pesar de los cuidados médicos recibidos, no pudo recuperarse y murió. 
El texto de la declaración, señala que la muerte de Daniel se produce “en circunstancias tan dolorosas y repudiables, como es la denigración de la persona humana que se traduce en intolerancia, agresión y violencia, base sobre las cuales no se puede construir el futuro de la comunidad humana”. 

Monseñor Ricardo Ezzati subraya una vez más que, la Iglesia que peregrina en Chile, se adhiere a la clara postura de la Santa Sede, y cita el documento del 1986 de la Congregación para la Doctrina de la Fe: “Es de deplorar con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todavía objeto de expresiones malévolas y de acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los pastores de la Iglesia, dondequiera que se verifiquen. Revelan una falta de respeto por los demás, que lesiona unos principios elementales sobre los que se basa una sana convivencia civil”. 

“La dignidad propia de toda persona siempre debe ser respetada en las palabras, en las acciones y en las legislaciones. Nadie puede ser agredido, denostado o excluido por su raza, sexo, edad, condición o creencias” reiteró monseñor Ezzati, añadiendo que “el ataque que causó la muerte a este joven, como tantas otras expresiones de violencia contra personas, no puede dejar indiferente a nuestra sociedad”.

La declaración termina con la petición de profundizar la investigación de este crimen para establecer claramente la verdad y hacer justicia. El arzobispo de Santiago reitera su cercanía a la familia de Daniel Zamudio.